Si bien Panamá no tiene estadísticas propias con respecto a la incidencia de la diabetes en la población, tomando como referencia los datos de las regiones vecinas, se puede advertir que existe un 10% de prevalencia de la enfermedad.
Este dato es validado por los especialistas de la medicina, quienes aseguran que el número de casos atendidos en los diferentes centros registra un progresivo aumento y lo que más llama la atención, es que los factores de riesgo de padecer este mal son extremadamente elevados en los ciudadanos panameños.
Ante este crecimiento se ha establecido el 13 de noviembre como el "Día de Alerta Nacional", tratando que la sociedad en general tome conciencia sobre las implicaciones de esta enfermedad y las repercusiones positivas de su prevención, control y tratamiento adecuado, indicó María Victoria Enríquez, directora nacional de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud (MINSA).
De acuerdo con la funcionaria, el número de personas que sufren de diabetes ha crecido y la prevalencia alcanza proporciones epidémicas. En el mundo se estima que existen 180 millones de personas que padecen de diabetes y de continuar la población con comportamientos inadecuados de la alimentación junto a una poca actividad física, posiblemente para el 2025 existirán unos 300 millones de enfermos.
Es un padecimiento caracterizado por la elevación de la glicemia o glucosa, conocida comúnmente como azúcar en la sangre. Cuando el páncreas no produce suficiente insulina (hormona que regula la cantidad de glucosa existente en la sangre), se conoce como "diabetes tipo 1", la que cada vez más se detecta en personas jóvenes de contextura delgada. Cuando se trata de una baja calidad que no permite manejar los alimentos que se consumen se habla de "diabetes tipo 2", ligada a la obesidad y cada vez más frecuente en el medio panameño.
Para el doctor Adriano Delgado Paredes, endocrinólogo y especialista en medicina interna, lo peor de todo es que este padecimiento afecta la anatomía del cuerpo humano y puede desencadenar complicaciones cardiovasculares, ceguera, daños renales, infartos y amputaciones de las extremidades.
Esta enfermedad además acorta y deteriora la calidad de vida del individuo. Pero si bien es cierto que esta es una dolencia incurable, se puede controlar, pues existe una gama de medicamentos y actividades de control, que si el paciente cumple le permitirán llevar una vida normal, advierte el galeno.
Todos estos males atacan a la población activa, causando serias repercusiones en la salud pública y en la actividad productiva. En Panamá se atienden unos 500 pacientes diabéticos que cuestan unos 28 mil dólares anuales por persona.
Todos estos padecimientos se pueden prevenir, no sólo con una buena alimentación y actividades física adecuadas, sino también con el manejo mismo del paciente, donde el autocuidado es determinante, por lo que cada individuo debe saber qué come, qué hace con su vida y cómo cuida el entorno en que vive.
De acuerdo con la directora nacional de Promoción de la Salud del MINSA, en Panamá es preocupante porque más de la mitad de la población tiene sobrepeso o es obesa, factor alarmante, pues representa un gran riesgo de padecer diabetes.
Por su parte, el doctor Delgado Paredes, director de la Clínica de Obesidad del Hospital Santo Tomás, señala que una de las cosas importantes es conocer la historia familiar. "Si las personas tienen papá, mamá, abuelos o hermanos que son diabéticos tendrán mayor tendencia a desarrollar la enfermedad", aclaró.
Igualmente, las personas con sobrepeso están en alto riesgo, ya que este factor conlleva problemas de presión arterial, colesterol y de gotas que hacen más fácil la aparición de enfermedades cardio o cerebro vasculares.
Hay que recordar que la misma edad de por sí va agotando la respuesta del páncreas, haciendo a la persona propensa a padecer diabetes y si a ello se le agrega el sobrepeso se es más vulnerable para que esta enfermedad afecte más temprano.
Advierte que los padres deben prestarle mucha atención a los hijos que hayan pesado más de ocho libras al nacer.
A las personas que sufren de colesterol y presión alta recomendó revisarse periódicamente para verificar su condición frente a la diabetes, ya que por regla general la presión alta aparece 10 años antes y si se pudiese identificar todo ese grupo que tiene presión alta, mediante una prueba de diabetes y pre diabetes esa población puede ir ganando tiempo para cuidarse.
Las personas deben saber que el valor máximo de la glicemia es de 110 y si se tiene un resultado mayor a 126 se diagnostica la diabetes, aseguró el galeno.
Ante la realidad que vive el país, donde existe una gran cantidad de elementos que inciden en la aparición de esta enfermedad, el MINSA, a través de la Dirección Nacional de Promoción de la Salud, realiza una campaña contra la diabetes.
La campaña denominada "La diabetes puede costarte los riñones: haz algo", busca disminuir los factores de riesgo que generan las complicaciones o que hacen que las personas enfermen o aparezca más pronto la enfermedad.
Para ello, a través de intervenciones educativas y comunicativas se trata de prevenirla y controlarla, en los casos que ya están diagnosticados, tratando de ir desde la prevención hasta la rehabilitación.
Además, se busca capacitar a las personas en el auto control, enfatizando en la educación sobre los estilos de vida saludables para evitar que más gente enferme o aparezcan sus complicaciones.