El ministro de Desarrollo Agropecuario, Alejandro Posse Martinz, denunció ayer que se pretendía importar más de 70 mil cabezas de ganado de segunda mensualmente en detrimento de los ganaderos nacionales.
Advirtió que el gobierno bajo ninguna circunstancia permitirá la importación de carne que no reúna los requisitos de calidad y mucho menos cuando es vendida a precios más elevados que la panameña.
El titular acusó a los importadores de crear una campaña de desprestigio contra el país, que ha involucrado a Nicaragua, cuyo gobierno amenazó con tomar represalias contra los productos panameños por la negativa de importar carne de esa nación.
"Se trata de una campaña orquestada por Juan Carlos Halphel, propietario de CARNES DE COCLE, quien pretendía importar más de 70 mil reses, cuando la producción mensual del país es de 30 mil", apuntó.
Detalló que esta medida lo que busca es crear inestabilidad en el país en general al querer acabar con la producción nacional.
Posse preguntó ¿por qué esta carne importada no la venden a un precio más económico que la nacional, si la compran mucho más barata, por ser de segunda categoría?
"Me pregunto qué están buscando al querer importar 70 mil reses de ganado en un solo mes, si la producción nacional es de 30 mil", añadió Posse.
Explicó que sólo permitirá la importación de carne que contenga los permisos sanitarios y se compruebe que no representan peligro para el consumo humano.
"Me han acusado de mantener una componenda a favor del sector agropecuario, por impedir la importación de carne de este tipo en los últimos meses, y no es así", sentenció.
La viceministra de Fomento, Industria y Comercio de Nicaragua, Azucena de Castillo, envió una nota al gobierno panameño donde estaba considerando adoptar medidas para impedir la entrada de productos panameños a su país, debido a la suspensión de los permisos de importación de carne ordenado por el MIDA.