Nación

Prohijan proyectos a favor del agro


Un proyecto de ley que permite dictar apoyo financiero y técnico, y otorgar incentivos fiscales para los productores que se dediquen a la exportación de productos no tradicionales, fue prohijado por la Comisión de Asuntos Agropecuarios de la Asamblea Legislativa.
El proyecto también incluye la necesidad de promover, ordenar y reglamentar la actividad. Para hacer realidad la exportación de los productos, se espera contar con la asesoría de los agregados comerciales de Panamá en el exterior.
Además, la Comisión de Asuntos Agropecuarios también prohijó otros tres proyectos que guardan relación directa con los temas agropecuarios.
El segundo proyecto buscar dar a los productores nacionales mayor facilidad para que puedan comercializar directamente sus productos en los mercados locales y al mismo tiempo dar a los consumidores panameños la oportunidad de accesar a productos que forman parte de la Canasta Básica Familiar a precios más bajos.
Según productores presentes en la sesión de la Comisión de Asuntos Agropecuarios, se busca obviar en algunos casos a los intermediarios para que el producto llegue al consumidor a precios accesibles.
Los comisionados propusieron la creación de la Comisión Nacional de Mercados Agropecuarios que se encargará de buscar los mecanismos para que los trabajadores del agro puedan llevar su producto directamente al mercado. La citada comisión será presidida por el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) y en colaboración con las partes involucradas debe velar para que no se especule con el precio de los productos.
Igualmente, se prohijó otro proyecto de ley que sanciona con penas que van de cinco a ocho años de prisión y de 200 a 350 días multa a las personas que incurran en el delito de obtención y emisión fraudulenta de concesiones, permisos o licencias para importar animales, productos y subproductos de origen animal procedentes de países o zonas, donde aun se registren casos de enfermedades exóticas, fiebre aftosa y encelopatía bovina.
Consideró que la CSS necesita hacer estudios para determinar la veracidad de que los plaguicidas estén asociados a cáncer infantil y malformaciones congénitas.
Precisó que se debe confirmar si las sustancias causan daños en los bebés que nacen muertos o si causan leucemia en adultos, ya que en Panamá no se han realizado estos estudios.
Mencionó que la esterilidad está asociada a un producto denominado Flumazone o Drimocloropropano y que los casos no se han dado sólo en Panamá, sino en todo Centroamérica, incluyendo la fábrica del producto en Estados Unidos.
Penagos enfatizó que hay pacientes estériles y es necesario un protocolo de estudios, donde se tomen muestras de espermas y biopsias testiculares para demostrar si existen trabajadores afectados o no.
En Bocas del Toro la situación no es muy diferente. En 1993, un total de 28 personas, todas varones, fueron objeto de exámenes de laboratorio, quienes resultaron afectados por azoospermia total o ausencia total de espermatozoides en 25 de los casos, mientras que los restantes presentaron oligoazoospermia o presencia ocasional de espermatozoides.
Todos los pacientes de una u otra forma tuvieron contacto con algún producto químico utilizado en la actividad bananera de la región, que se desarrolla desde 1890.
Actualmente, existen pacientes en las fincas 30, 60, 15, Luzón y otras, en los que se puede observar claramente desprendimiento de piel.
Varias personas de estos lugares, marcados por las enfermedades, prefirieron no dejarse fotografiar, pues desconfían de la efectividad de sus denuncias, ya que según ellos hace siete años se les dijo que iban a ser indemnizados, sin embargo, quienes recibieron jugosas sumas de dinero fueron sus abogados.
En el libro "El Legado", escrito entre los años 1993 y 1995, se presentan los casos de gran cantidad de trabajadores afectados por el uso de agroquímicos, cuyos efectos han sido devastadores y aunque no se comparan a la actual realidad, el problema persiste, según sindicalistas y médicos consultados.

Penagos subrayó que la situación actual de las bananeras en Barú es seria, por lo que se ha recomendado desde hace tiempo suspender el riego de fungicidas por vía aérea, porque no hay un control estricto sobre los químicos y por lo tanto no se puede determinar el grado de afectación en el ser humano como en el ambiente.
"Los plaguicidas en la piel causan muchos problemas, como quemaduras, dermatitis alérgica, dermatitis de contacto, acné, daños en las uñas, sin embargo, quiero llamar la atención de que todo lo que pasa en las fincas bananeras con respecto a la piel de las personas no está relacionado con estas sustancias", dijo.
Recalcó que existen estudios dermatológicos que demuestran que estos productos son peligrosos y que no es posible confiarse del manejo seguro del que hablan las compañías de venta, por lo que debe regularse el riego aéreo y si es posible que desaparezca esta práctica.
Por su parte, Juan Jované, director nacional de la Caja de Seguro Social (CSS), indicó que es conveniente para el país tener una legislación estricta frente a la contaminación ambiental y los tóxicos que estén destruyendo directamente la vida humana, en la que se están dando abusos de agroquímicos.
Sostuvo que el drama radica en que se aprueban leyes que aparentemente son buenas, pero no se cumplen.
Explicó que la entidad cubre la atención normal que se brinda a las personas, pero enfatizó que el que realiza la contaminación es el responsable principal.
Indicó que esta práctica está causando mucho daño a los obreros, debido a que son problemas que van más allá de lo que implica una necesidad de trabajo, donde la institución adjudica una pensión por invalidez.
Aseguró que se afecta directamente a la entidad, porque se produce una gran cantidad de problemas de invalidación.
A pesar de las evidentes lesiones y el deterioro de la salud de las personas, Penagos aclaró que toda enfermedad de piel no se le puede adjudicar a los químicos y por lo tanto para solicitar una indemnización a la empresa frutera o a los fabricantes, hay que demostrar que el veneno produjo el problema en la piel, pero tiene que ser compatible con lo que se ha publicado en el mundo y lo que sabe la ciencia.
Indicó que hay enfermedades en la piel, como la psoriasis, que es un virus que no es causado por plaguicida y si algún trabajador dice eso no es correcto.
"El problema existe, pero ha sido mal enfocado, como en las intoxicaciones agudas donde nadie recuerda cuando la gente moría en Changuinola y Puerto Armuelles afectados por órgano fosforado, donde se ha logrado bajar enormemente el índice de mortalidad con los programas de salud", precisó.
Penagos destacó que las afecciones en la piel pueden estar relacionadas con los químicos y pueden ser de color blancas, grises o chocolates. De manera que los pacientes que tienen esas manchas, es recomendable demostrarlo, de manera que no se puede divulgar un problema si no es comprobado clínicamente.
Consideró necesario que el Gobierno, funcionarios de Salud, obreros y las compañías se pongan de acuerdo para controlar la situación.
"No hacemos nada si comenzamos a gritar ¡veneno en el aire!, ¡muerte silenciosa!, porque lo que se riega no son venenos agudos pero sí causan daño", dijo


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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