Los servicios de atención de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) se están renovando, con el propósito de brindarle mayores oportunidades al usuario.
Cada día las expectativas aumentan, al punto que se promueve el lanzamiento de una licencia digital que logrará que los clientes cuenten con un documento totalmente moderno para realizar las transacciones.
Por ejemplo, en el Brasil, nuevamente, "la tarea lleva unas 2,600 horas al año..", mientras que "en EE.UU. y Corea 300" y Hong Kong sólo 80. La otra es que cuando el impuesto es bajo y fácil todo el mundo paga, porque es más fácil y económico que evadir; además que le ahorra toneladas de dinero al fisco y al bolsillo de los contribuyentes. Se logra recaudar más.
Comparemos eso con los 400 nuevos auditores que contrata nuestro Ministerio de Finanzas. Y al final del día seguramente que no podrán con la múcura y nos costará más a todos.
A todo lo anterior debemos también agregarle la extraordinaria carga del mal tránsito y transporte que puede ser unos $2,000,000,000 al año; más la carga de la mala educación que en la cual no habría espacio suficiente en esta página para poner los ceros, pues el costo de la no educación no se puede calcular.
Al fin, todos estas monumentales ineficiencias van a hinchar el costo de vida y la canasta básica. Sin todo ello seríamos un país de ricos. Pero todo esto no puede ser cierto, debe ser que el que escribe está totalmente turbado de la mente.