La British Nuclear Fuels (BNFL) del Reino Unido, COGEMA, Inc. de Francia y OCR de Japón subestimaron ayer las aseveraciones del Instituto para el Control Nuclear (NCI) sobre la peligrosidad del paso del buque Pacific Swan por el Canal de Panamá, tras señalar que esa organización no es experta en seguridad y transporte marítimo, ni es una entidad que goza de gran autoridad en Estados Unidos.
Gavin Carter, coordinador Internacional de Transporte de BNFL, explicó que NCI es una organización no gubernamental muy pequeña con sede en Washington compuesta por unas cinco o seis personas, que no tiene el carácter de nacional en Estados Unidos.
Carter indicó que NCI enfoca su labor en lo que describen como materiales de bombas atómicas, plutonio y uranio altamente enriquecido, cuando el cargamento que transporta el Pacific Swam no tiene nada que ver con material para bombas atómicas, sino que se trata de desechos nucleares que tienen como destino Japón.
Según Carter, a NCI "no se le conoce interés específico alguno en el Canal de Panamá ni en el bienestar de los panameños y es una organización que carece de experiencia específica en asuntos de seguridad o marítimos".
Recordó que Alton Jones, un magnate de la industria petrolera de Estados Unidos en la década del 1940, decidió establecer una fundación para el bienestar de la humanidad y el año pasado le dio B/.400 mil al NCI para hacer campaña en contra de esta empresa.