Marina en cifras
- 22% porcentaje de buques de Panamá en la flota mundial, según datos de Loyd´s Register.
- 50 Consulados privativos de marina mercante tiene Panamá alrededor del mundo.
Marina panameña podría entrar en listas negras
- La ministra de Relaciones Exteriores, Isabel De Saint Malo de Alvarado, no escondió su preocupación debido a que, si bien Panamá conserva el liderazgo mundial en abanderamiento de naves, “solo estamos registrando el 6% de los nuevos abanderamientos”, indicó la vicepresidenta. Según Carlos Ernesto González De La Lastra, quien ha sido representante del Partido Popular en los temas relacionados con el sector marítimo, el porcentaje local es bajo si se compara con el 29% que reporta Islas Marshall. “Y para Panamá eso es peligroso porque si la marina se hace vieja, puede entrar nuevamente en listas negras”, afirmó González De La Lastra. El Gobierno ha traído a colación este tema como parte del paquete de reformas con el que pretende hacer más competitiva la Estrategia Marítima Nacional. En el primer trimestre, los nuevos abanderamientos para Panamá (263) registraron 69 menos con relación al mismo periodo del año pasado, cuando sumaron 332.
La propuesta de la canciller y vicepresidenta de la República, Isabel De Saint Malo, de aplicar un sistema transparente para el manejo de los consulados no tendrá los efectos deseados si solo se basa en el uso de tecnología y no hay una reforma integral, consideran expertos en la materia.
En ese sentido, el exdirector del servicio de Marina Mercante de Panamá, Guillermo Márquez Amado, planteó que “Si la apuesta es exclusivamente por la tecnología, eso no será la solución. Tiene que ser una reforma científica, tecnológica y racional”.

El abogado manifestó que la propuesta de hacer cambios en el manejo de los fondos de los consulados no es nuevo, ya que en 1990 había enormes abusos en nuestros consulados, y para esa época se aprobaron revisiones y reformas que lograron una significativa mejora, pero con el correr de los años, el tema se fue relajando”.
No obstante, Márquez Amado señala como positivo el anuncio dado esta semana por la ministra de Relaciones Exteriores, cuando confirmó el nombramiento de una comisión que entraría “a pensar cómo el Estado maneja los ingresos generados por los consulados en el exterior”.
La iniciativa de De Saint Malo propone nuevos controles que se fundamenten en establecer una “cuenta única consular” que incluya propuestas como el uso de banca en línea a nivel internacional, así como sellos de seguridad para darle seguimiento a la documentación que generan los cónsules.
Márquez Amado argumentó su lectura de este anuncio, al alegar que los controles unificados y con banca en línea ayudan, “pero se puede tener a un pistolero con una AK-47 o con una piedra pesada, e igual seguirá siendo un pistolero”.
El exdirector del Servicio de Marina Mercante de Panamá sugiere que todo sea acompañado de “auditorías intempestivas”, que sin previo aviso les caigan a los diversos consulados de Panamá en el mundo.
De hecho, cuando Márquez Amado dirigió la entidad marítima, viajó a lejano oriente a hacer estas auditorías sin aviso y logró recuperar cerca de $3 millones para las arcas públicas.
Lo cierto es que el negocio de los consulados, en especial los de marina mercante, no es nuevo, como tampoco lo es el interés del Estado por regularlos.
Lo que sí parece recurrente es el hecho de que tradicionalmente ni las propias autoridades centrales saben con exactitud cuántos ingresos perciben nuestros representantes en estas sedes ultramar.
Al ser consultada al respecto, De Saint Malo de Alvarado reconoció que aunque se saben los ingresos formales, “los ingresos no formales hoy por hoy no tengo posibilidades de saber a cuánto ascienden, pero yo sospecho que estamos hablando de millones de dólares que no pasan por caja”.
Aquí se revive un debate que por años se ha dado en la sociedad panameña: lo legal vs. lo ilegítimo.
Los funcionarios consulares en sedes como Tokio, Atenas, Dubái, Yakarta, Singapur, entre otras, tienen altos ingresos (legales), pero que ya son cuestionados por la vicepresidente y, por ende, objeto de revisión profunda. “En mi concepto hay ingresos de cónsules que son legales, pero totalmente ilegítimos e incorrecto”.
Según el abogado Demetrio Jaén, esta declaración puede ser perfectamente entendible, pero carente de sustento [legal] “mientras las leyes que la respaldan sigan vigentes”.
¿Qué se hará entonces? “Cambiar la ley para que esos ingresos que entran de manera legal a los cónsules pasen a las arcas del Estado”, resumió la ministra de Relaciones Exteriores, Isabel De Saint Malo.
‘Piñata’ gubernamental
Hay que recordar que desde la época de los militares, los consulados también fueron una especie de piñata de los gobiernos.
En época más reciente, estas anomalías, a rango de peculado, fueron denunciadas por figuras como el excontralor Carlos Vallarino, o por el politólogo Carlos Guevara Mann, quien ha sido reiterativo en la falta de una adecuada supervisión.
Y el propio Guillermo Márquez Amado, quien también ejerció como magistrado del Tribunal Electoral, describió el negocio de los consulados como “una especie de piñata de los gobiernos”.
Reveló que el dinero terminaba en el bolsillo de los cónsules, de quienes los nombraban y de los partidos políticos.
Durante la pasada campaña, el Diario Las Américas denunció que los consulados de Seúl y Kobe (Japón) enviaron supuestos aportes a la Fundación Don James, vinculada al hoy mandatario Juan Carlos Varela.