Los criterios para formular el anteproyecto los elaboró la Comisión Técnica del PAN, la cual entregará al presidente Martín Torrijos los lineamientos que garanticen el acceso a una alimentación adecuada y saludable.
Teresita de Arias, secretaria del PAN, reveló a El Panamá América que la idea de fortificar los alimentos de consumo diario surge a raíz del informe presentado por el Ministerio de Salud.
Este revela dos problemas fundamentales: la desnutrición severa en las comarcas indígenas y áreas rurales de difícil acceso y la mal nutrición en el resto del país. Se encontró que la anemia afecta al 42% de los niños y mujeres en edad fértil.
La Comisión Técnica ha considerado la posibilidad de enriquecer la leche con hierro, como se hizo en Costa Rica, además de que el arroz contenga micronutrientes y se adicione vitamina A en el azúcar.
En cuanto al vaso de leche y la galleta nutricional en las escuelas, expresó la posibilidad de revisar esa norma debido a la anemia registrada, así como darle prioridad a los niños que necesitan ese apoyo nutricional. Esto es porque el 21% de los niños tienen obesidad, reflejando problemas de mal nutrición y no desnutrición.
Las estrategias, según Arias, buscan resolver algunas carencias nutricionales al igual que establecer los mecanismos de vigilancia que garanticen que los alimentos consumidos sean de calidad.
Hace casi dos décadas, en Panamá el problema del bocio era una situación endémica en las áreas montañosas y apartadas del mar, ya que la sal que se consumía no contenía yodo, mientras que tampoco tenían acceso a las fuentes ricas en este elemento.
Luego de establecerse legalmente la adición de yodo a la sal (sal yodada), disminuyeron los casos de bocio en el país.
Por ejemplo: en Panamá no se hace trasplante de corazón ni pulmón, e igualmente apenas se incursiona en la cirugía de obesidad mórbida, mientras que las clínicas de Medellín tienen una buena experiencia y han cosechado resultados exitosos.
Además existen los trasplantes de riñón, de hígado, páncreas y de células madres. Este es un tratamiento nuevo que se está haciendo en Colombia para recuperar el corazón en el caso de ataque cardiaco, y el año pasado se realizó el primer trasplante de laringe y tráquea en el mundo.
Las clínicas de Medellín han recibido un número importante de pacientes panameños.
La gran mayoría de los pacientes que reciben son referidos por la Caja de Seguro Social (CSS).
No encuentran la alternativa quirúrgica en el país. Los trasplantes de riñón son un ejemplo.
Los centros hospitalarios tratan de exportar sus servicios médicos.