Las acciones vandálicas, que provocaron daños estimados en los B/.3, 000, contrastan ampliamente con las luchas encabezadas en el pasado por el movimiento estudiantil, por lo que no falta quienes piden imitar tales acciones.
Al menos así lo expresa la catedrática universitaria y ex candidata a la Rectoría de la UP, Aura Emérita Guerra de Villalaz, para quien la discusión sobre novedosos métodos de protesta se ha aplazado en esta casa de estudios superiores.
El recuperar la credibilidad en las protestas universitarias es un asunto que a juicio de Guerra de Villalaz, debe tener prioridad en las discusiones de todas las unidades académicas de la UP y no sólo de una "comisión".
"Se le deja, si se quiere, a un ente, pero el resto no sabe nada de lo que ha pasado", asegura la jurista, quien no ve equidad en que "60 muchachos hacen lo que quieren y los demás somos espectadores pasivos".
Con "los demás", la catedrática se refiere a las cerca de 80, 000 personas que forman parte de la familia universitaria y que en su mayoría no ha participado de una discusión abierta sobre lo que acontece a lo interno.
Guerra de Villalaz, quien también fue decana de la Facultad de Derecho de la UP, no desestimó las manifestaciones estudiantiles, pero aseguró que un manifiesto, una cadena humana y hasta el uso de la "no violencia" como métodos de protesta, suelen ser más efectivos.
Una mirada a décadas atrás da cuenta de que en algún momento éstas fueron formas efectivas de manifestarse.
Los manifiestos y comunicados fueran la forma de expresión estudiantil a finales de la década de 1960, por las agrupaciones que adversaron el golpe de Estado de la Guardia Nacional.
Pese a notables divisiones, organizaciones como el Movimiento Estudiantil Social Cristiano, el Frente Estudiantil Revolucionario, el Frente Universitario Constitucionalista, además de la Unión de Estudiantes Universitarios y la Federación de Estudiantes de Panamá, reforzaban sus acciones con comunicaciones escritas, ampliamente difundidas.
En la presente década, las autoridades universitarias, junto a los grupos estudiantiles han tomado parte en cadenas humanas y marchas, como en abril de 2001, cuando de esta forma hicieron frente al anunciado aumento en el pasaje colectivo.
A juicio de Aura Emérita Guerra de Villalaz, las autoridades universitarias han tomado correctivos, pero no han podido frenar el descontrol actual en las protestas, ya que pese a los acuerdos, no han dado seguimiento, ni se involucran en la comunidad universitaria.
"Las autoridades han dado muestra de que no tienen la capacidad para resolver el problema", asegura la ex magistrada de la Corte, quien criticó que la primera solución adoptada ha sido cerrar la Universidad.
"Es casi una exigencia de que esto se aborde en todas las Facultades y centros que forman parte de la Universidad".
Hace sólo unos días fue reabierto el Campus.
El Consejo Académico Universitario ampliado determinó el pasado viernes 11 prohibir el uso de máscaras durante las protestas, así como la utilización de armas caseras, entre otras disposiciones.
Por las pasadas manifestaciones, tras la visita del presidente George W. Bush, se registraron daños al patrimonio universitario en las Facultades de Derecho y Economía por un costo aproximado de B/. 3, 000.