El proyectil que acabó con la vida del joven Daniel Alberto Carrizo provino del arma de uno de los delincuentes que ingresó a su residencia, en Hato Pintado, confirmó el fiscal auxiliar, Giovanni Olmos.
De acuerdo con el funcionario, las pruebas recuperadas en la escena del crimen revelan que la bala procedía de una pistola calibre 9 milímetros, que portaba uno de los asaltantes.
Aseguró que las unidades policiales cumplieron con el reglamento e intentaron auxiliar a la familia Carrizo.
Además, detalló que las pistolas utilizadas en el asalto no tienen registro y que los detenidos enfrentan cargos por homicidio, robo, asociación ilícita para delinquir y posesión ilegal de armas.
Olmos sostuvo que los investigados pueden purgar una pena de hasta 50 años de cárcel por estos delitos.
En tanto, el director de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), Javier Carrillo, solicitará informes a Costa Rica y otros países de la región para determinar la procedencia del armamento.