Un proyecto de ley dirigido a crear un régimen especial que permita reestructurar a las empresas que están en peligro de quiebra, a fin de garantizar la continuidad de las fuentes de empleos de los trabajadores, presentó ayer ante el pleno el presidente de la Asamblea Legislativa, Rubén Arosemena.
La iniciativa se fundamenta en que en los últimos meses la sociedad panameña ha sido testigo del cierre abrupto de compañías con un peso específico en la economía local, trayendo como consecuencia pérdidas cuantiosas para los inversionistas, acreedores y los trabajadores.
En la exposición de motivos, Arosemena señaló que lamentablemente la legislación panameña no cuenta con disposiciones que propendan a la conservación de la empresa en situaciones de crisis financiera, sin embargo, lo que si existe es un conjunto de normas que procuran la liquidación de la empresa para entregar los fragmentos a los acreedores.
Arosemena indicó que el proyecto de ley que presentó fue elaborado por una firma de abogados a solicitud de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, pues anteriormente el gremio privado hizo una petición para que el ministerio de Comercio e Industrias (MICI) presentará una iniciativa, pero no hubo respuesta de la entidad.
Explicó que la reestructuración financiera de las empresas implica el diseño y ejecución de un plan económico de contingencia a cargo de una Junta de Acreedores y ejecutado por un administrador nombrado por ésta.
El plan busca que la empresa continúe operando mientras se programa la cancelación a los acreedores reconocidos por la junta, que reciban los pagos correspondientes en el plazo establecido.
El proyecto consta de 85 artículos y el número cinco faculta a la Comisión Nacional de Valores como la entidad pública competente para recibir las solicitudes de reestructuración financiera y liquidación de las empresas a que se refiere la ley.