Un nuevo factor que podría ser utilizado para la solicitud del aumento de las tarifas que se cobran por el servicio público colectivo surge con la discusión en la Asamblea Legislativa de un proyecto de ley que prohibiría la entrada de vehículos usados al país.
El legislador Marcos González dijo que con este proyecto, lo que se pretende es mejorar la flota vehicular y modernizarla para aumentar la calidad del servicio que se presta a los usuarios.
Sin embargo, reconoció que al modernizar la flota del transporte, esto podría dar lugar a una solicitud de aumento de la tarifa o el peaje que se cobra a los usuarios.
El proyecto de ley establece la prohibición definitiva del ingreso al país de unidades para el transporte que no sean totalmente nuevas.
La discusión del proyecto de ley en primer debate estaba programada para ayer, pero la inasistencia de los legisladores y la falta de quórum en la Comisión de Transporte impidió que se concretizara la misma.
González, quien además de ser presidente de la Comisión de Transporte, es proponente del proyecto de ley, aseguró que al momento que se mejore la flota del transporte, se podrá prestar un mejor servicio y disminuir los accidentes de tránsito que en muchos casos son provocados por las condiciones mecánicas en las cuales se encuentran las unidades que prestan el servicio de transporte colectivo y selectivo.
El legislador González restó importancia a quienes se oponen a la aprobación de este proyecto y consideró que son quienes tienen el negocio de traer al país buses de "segunda mano" que son desechados en los Estados Unidos, se compran por B/. 3 mil y se venden aquí en Panamá por B/. 20 mil.
Afirmó que a pesar de la existencia de esta ley, cualquier aprobación de alza de la tarifa o pasaje debe ser aprobada por la Autoridad Nacional de Transporte, previo una solicitud y un estudio que demuestre o justifique el incremento.