Sin aplicar duras sanciones para los superiores jerárquicos que incurran en acoso sexual o influyan en las decisiones políticas de los servidores públicos, fue aprobado anoche en tercer debate el proyecto de reformas a la Ley de Carrera Administrativa.
El proyecto que busca lograr que unos 25 mil servidores públicos ingresen a este régimen para garantizar su estabilidad laboral, incluye algunas prohibiciones para los superiores jerárquicos como realizar actos de acoso sexual, influir en decisiones políticas o convicciones religiosas y el acoso laboral.
Los superiores jerárquicos también tendrán prohibido exigir o aceptar dinero, especie o víveres de los servidores públicos, como gratificación para que se les admita en el cargo, o por cualquier otra concesión o privilegio que se relacione con las condiciones de trabajo en general.
Tampoco podrán deducir del salario de los servidores públicos alguna parte para fines no autorizados por la ley o cobrarles algún tipo de cuota a favor de algún tercero, sin el consentimiento expresó del afectado.
Quienes incurran en estas y otras prohibiciones, podrá (opcional) ser sancionado por la autoridad nominadora con multa de 200 hasta 500 balboas, de acuerdo con la reincidencia, aunque podrá mantenerse en el cargo.