EL director Jácome afirmó, por su parte, que "no hay roces con el Ministerio Público, hay procedimientos que se deben cumplir para esclarecer los hechos, y ningún funcionario se puede sentir reprimido cuando se cumple con las normas legales".
La reunión se produjo en momentos en que la Procuraduría adelanta una investigación contra la PTJ por la supuesta falsificación de diplomas de la Academia Colombiana de Investigación Criminal expedidos a detectives de la División de Criminalística.
Esta investigación inició hace cerca de un mes con una inspección ocular sorpresiva a la PTJ que efectuó a primeras horas de la noche el secretario general de la Procuraduría, Rigoberto González. En las últimas semanas han circulado versiones de que la Procuraduría está interesada en que Jácome abandone su cargo.
En la última década, la PTJ y la Procuraduría han sostenido agrias disputas públicas, al punto que las escoltas del entonces procurador José Antonio Sossa y del ahora exjefe de la Policía Técnica Judicial, Alejandro Moncada, sacaron a relucir sus armas de reglamento apuntándose mutuamente durante una inspección ocular sorpresa a la sede de Ancón.
Sossa trató de destituir a Moncada, pero no lo logró. El procurador también mantuvo intensas diferencias con el antecesor de Moncada, Gabriel Castro.
Jácome reconoció que a través de los años y por "diferentes razones", las relaciones entre la PTJ y la Procuraduría se han "mediatizado", pero en la actualidad la institución que él dirige es "sumisa" ante el Ministerio Público.
Agregó que él ha llevado a la PTJ por los caminos de la "institucionalidad" y no "en defensa de intereses personales", al tiempo que resaltó que es la primera vez que funcionarios de instrucción se reúnen con miembros de la institución.
Sobre la investigación que efectúa el Ministerio Público, Jácome dijo que está seguro que todo será esclarecido y que prevalecerá la verdad.
Durante la reunión quedó en evidencia el desconocimiento que tenían los funcionarios del Ministerio Público sobre los avances tecnológicos, administrativos y de infraestructura que ha experimentado la PTJ en los últimos años.
Jácome le pidió a los fiscales y personeros que se olviden de los "papelitos" dirigidos a su despacho cuando necesitan una asistencia de parte de la PTJ. "Llamen directamente a los jefes de las secciones de investigación y pídanles el apoyo, que en la medida de las posibilidades las atenderemos", expresó.
Los invitó también a que se reúnan periódicamente con las diferentes divisiones de investigación para que les expliquen a los detectives qué están haciendo bien y qué mal.
"Ahora la misión principal de la PTJ es recabar pruebas y no detener por detener, para que luego salgan libres (los sospechosos) por falta de evidencias, beneficiados con algún recurso legal", sostuvo.
Lo que sí dejó claro Jácome, fue que la PTJ no puede impedir que la Policía Nacional cometa abusos deteniendo personas que no deben o contaminando las escenas de los crímenes. "Eso pueden impedirlo ustedes", les recordó.
El director de la PTJ, Jaime Jácome aseguró que esa entidad no forma parte de los organismos de seguridad del Estado sino que es un brazo investigativo del Ministerio Público.
Jácome hizo alarde de que la institución ha logrado superar situaciones deficitarias del pasado y les aseguró que desde el año 2004 a la fecha han tramitado 95 mil expedientes y las órdenes de captura subieron de 407 en el 2003 a 1,800 este año.
Destacó, además, que este año se han decomisado 16 mil toneladas de drogas, mil más que el año pasado.