La posibilidad de que el ex general Manuel Antonio Noriega regrese a Panamá se desvaneció ayer, luego de que el juez estadounidense, William Hoeveler, negó impedir su extradición a Francia, donde se le acusa de lavado de dinero.
Hoolever desechó los argumentos que indicaban que como prisionero de guerra, Noriega debía ser deportado a Panamá una vez cumpla su condena por narcotráfico el próximo 9 de septiembre.
Esta decisión allana el camino para que el juez William C. Turnoff examine el próximo martes la solicitud de extradición presentada por el gobierno francés.
Rolando Rodríguez, abogado del ex general, aseguró que Hooveler ratificó la condición de "prisionero de guerra" y confía en que su cliente retornará al país.
Contrario a esto, el abogado constitucionalista, Miguel Antonio Bernal, dijo que Hoolever quitó el obstáculo jurídico que impedía que Estados Unidos mandara a Noriega a Francia.
Por ello, aconsejó al Gobierno panameño iniciar, a partir de hoy, la solicitud a Francia para lograr su extradición cuando termine de cumplir su condena en ese país.