El Ministerio de Salud aplicará a partir de esta semana diversos controles de seguridad en puertos aéreos y muelles para evitar la propagación de la malaria.
Estos controles se llevarán a cabo en el aeropuerto de Albrook, el Muelle Fiscal ubicado en el Mercado Público y en el puente de Bayano, en el sector este de la provincia de Panamá, informó el doctor Carlos Rodríguez, director de la Región Metropolitana de Salud.
Actualmente hay severos brotes de malaria en las comunidades indígenas, y muchos de estos ciudadanos se están desplazando hacia la capital, lo que constituye un peligro por la forma como se propaga la enfermedad.
Lo que se hará será tener un mayor control de estas personas que se están desplazando hacia centros urbanos.
Indicó Rodríguez que debido a la resistencia que ha presentado el mosquito anófeles a los insecticidas, se tomó la decisión de adoptar nuevas medidas para evitar una epidemia en la ciudad capital.
Las acciones se intensificarán debido al tránsito frecuente de grupos indígenas de la comarca Kuna Yala en el aeropuerto de Albrook. En esa zona se registró el año pasado una epidemia, por la acción del virus plasmodium falciparum, transmitido por el anófeles.
De igual forma se detectaron brotes en Veraguas y la comarca Ngöbe Buglé, donde los habitantes se han convertido en migrantes y salen de sus áreas de vivienda para trabajar en las cosechas de caña y café.
"Pero se han notado núcleos de Ngöbe Buglé en Cerro Azul y la 24 de Diciembre, al este de la capital, buscando fuentes de trabajo", dijo Rodríguez.
En Panamá Este, área arrocera, se riegan muchos plaguicidas, por lo que el mosquito transmisor ha resistido a los insecticidas utilizados por el Ministerio de Salud.
Dijo el galeno que los medicamentos que se están utilizando son cloroquina y pindimetamina, autorizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero ya no causan efectos en el plasmodium falciparum.
"Consideramos que tenemos bastante controlada el área de las comarcas indígenas, con el apoyo del Centro Conmemorativo Gorgas y el departamento de Control de Vectores del Ministerio de Salud", señaló Rodríguez.
Recalcó que es importante captar a las personas enfermas que porten la malaria, debido a que las mismas pueden ser picadas por el anófeles, el cual transmite la enfermedad a otras personas.
La duplicación de los casos de malaria el año pasado, y la aparición de tres casos en la capital, uno de ellos autóctonos, ha puesto en alerta a las autoridades de Salud.
En el 2003 hubo 4 mil 108 infectados, mientras que en el 2002 se registraron 2 mil 62 casos.
Puestos de vigilancia por malaria
Se controlará el desplazamiento de ciudadanos procedentes de áreas afectadas.