El Partido Revolucionario Democrático (PRD) está pasando por una de sus peores crisis de los últimos tiempos.
Las pugnas entre el presidente de la República, Martín Torrijos, y el alcalde Juan Carlos Navarro están abriendo heridas que afectan cada vez más a la campaña presidencial de su candidata, Balbina Herrera, y hasta el futuro de ese colectivo.
Las diferencias entre estos dos altos directivos perredistas podría llegar hasta el Tribunal de Honor y Disciplina en caso de que ambos miembros del Consejo Ejecutivo Nacional no aclaren sus diferencias lo más pronto posible, expresó el vicepresidente de ese colectivo, Elías Castillo.
"(Torrijos y Navarro) deben estar atentos para que sus diferencias no trasciendan hasta llegar a los extremos", afirmó.
Pugna.
Una fuente reveló que Torrijos en el pasado prometió a Navarro en la Casa de la Municipalidad que si desistía de su aspiración presidencial en el 2004, y lo ayudaba a ganar las elecciones, le "retribuiría" ese "favor" en el 2009.
Esta promesa "no se cumplió", según dijo la fuente, porque supuestamente Torrijos prometió a Herrera que, si se candidatizaba en las primarias internas del pasado 7 de septiembre, la ayudaría en su campaña hasta ganar la Presidencia, debido a que marcaba mejor que Navarro en las encuestas.
Hasta aquí.
La noticia no fue del agrado de Navarro, informó la fuente, peor aun cuando se enteró de un aparente acuerdo entre Torrijos y varios diputados para que desde ya se promoviera la reducción del periodo de reelección presidencial de 10 a 5 años.
De concretarse esta estrategia, restaría a las posibilidades de Navarro y del canciller Samuel Lewis Navarro de lograr el apoyo de las bases perredistas, para alcanzar la candidatura presidencial en el 2014 y hasta de la propia Herrera si no gana las próximas elecciones.
La situación provocó que Navarro intensificara sus ataques contra Torrijos cuando dijo "no conocerlo" y menos que sea su "amigo".
No lo puede callar.
Algunos analistas políticos consideran que la pugna ha afectado a Herrera, al extremo que no repunta en las encuestas y los empresarios apoyan cada vez más a su contrincante político, Ricardo Martinelli.
Corrientes de cambios.
En los pasillos del PRD, ya se plantea que Ernesto Pérez Balladares está "armando sus fichas claves para tomarse el partido", una vez se conozcan los resultados de los comicios del 3 de mayo.
Reveló la fuente que el ex mandatario está preocupado por el futuro del colectivo por lo "golpeado y dividido" que saldrá de esta contienda electoral.
Se intentó obtener la versión del ex mandatario, pero se informó que no hablaría al respecto.