Inundaciones.
La ciudad está cambiando en muchos sentidos. Los peores son los tranques y, en el último año, las inundaciones en sitios donde antes no ocurrían.
Prevención.
Como es costumbre, el panameño mira hacia el gobierno como culpable y benefactor en caso de catástrofe natural. La verdad es que son los ciudadanos quienes no previenen ni se preparan.
Investigar.
En el caso particular de este año, algo distinto, y todavía misterioso, ha provocado devastación en lugares donde nunca antes se había visto tal cantidad de agua. Para prevenir, es necesaria la verdad.