El mal tiempo no detiene su mano furiosa contra el país. Ahora se informa que las lluvias provocan tal nivel de turbiedad en el lago Alajuela, que el servicio de potabilización se hace casi imposible.
Responsabilidad.
La situación no es trivial. Comercios, Industrias y, por supuesto, los ciudadanos se verán afectados por estos hechos. Se requiere uso racional del recurso para no hacer más grave la crisis.
Cambio.
El planeta está débil, requiere protección, mimos, que volvamos a robustecer sus bases. Solo así podremos evitar que estos episodios sean rutina anual.