El director de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Rodolfo Aguilera Franceschi, ordenó la destitución de nueve detectives e inspectores por la supuesta comisión de faltas disciplinarias y fuga de información en el ejercicio de sus funciones.
Pero los destituidos ripostaron inmediatamente presentando recursos de reconsideración.
Entre los destituidos figuran el asesor legal Juan José Castillo y el jefe de Identificación Judicial, Gilberto Achón. También figura el detective Eliécer Ballesteros y otros seis funcionarios.
Por otro lado, se informó que la PTJ ordenó la aplicación de pruebas “antidoping” a todos sus funcionarios y los que arrojen resultados positivos serán destituidos del cargo y deberán ingresar a un programa de recuperación.
La interconexión es el enlace de dos sistemas de telecomunicaciones, a través de medios físicos e inalámbricos, con equipos e instalaciones que a su vez proveen líneas o enlaces, que permiten comunicaciones de voz, datos, imágenes, video o de cualquier otro tipo.
Poner en marcha la apertura requiere de reiteradas pruebas de calidad en la interconexión, y sobre todo una inversión que, proveniente de CWP, asciende a los 10 millones de dólares.
Hasta hoy hay dos empresas interconectadas, siete contratos terminados, 14 en proceso de interconexión en diferentes niveles, y la Asociación Pro apertura presiona para que todo esté listo el 16 de abril próximo, pero...
"Ese tema de que el 16 de abril todas las empresas nuevas deben estar interconectadas es absurdo frente a la regulación, frente a la dinámica comercial y CWP va a seguir el proceso de interconexión apegada a la ley", ha dicho Yavel Francis.
Para quien encabeza el equipo negociador de Cable " es muy cómodo decir que el proceso de interconexión demora, pero si se solicita la concesión y se inician tarde los pasos de apertura, es evidente que la apertura va a llegar tarde".
CWP rechaza toda crítica a su proceso, lo defiende como parte de la ley, pero sobre todo parece preocuparle señalamientos que podrían poner en duda todo el empeño que le ha dedicado a la liberación del mercado.
"..esa liberación ha sido un éxito en este país -explicó a El Panamá América el presidente ejecutivo de CWP, José Miguel García- y recordó que "nosotros hemos hecho mucho por ella, por lo que no acepto que por razones comerciales o por razones de que hayan empresas que no hicieron sus deberes, se quiera encontrar alguna culpa para su falta de éxito en sus negocios, que traten de restar importancia al trabajo que esta empresa ha hecho por la liberalización."
"Mucho de los nuevos entrantes han solicitado interconexión antes de tener concesiones y a mi me parecen absurdas ese tipo de cosas, y CWP se les va rechazar porque uno de los requisitos para la interconexión es tener una concesión", apuntó García.
La preocupación de Cable, sin embargo, parece ir más allá de la interconexión. Para José Miguel García se trata de la posibilidad de crecimiento del mercado panameño de las telecomunicaciones.
El alto ejecutivo dijo a este rotativo que en el último lustro la inversión anual de Cable ha promediado 90 millones de dólares, y unos 220 millones en costos operativos. Hasta ahora el mercado de telecomunicaciones representa el 6% del PIB.
"Lo que tiene que ocurrir ahora es que estas nuevas empresas vengan con ánimo de invertir y desarrollar, porque en Panamá todavía tenemos un mercado grandísimo", expresó.
La digitalización, la cobertura, la introducción de una industria sólida, la internacionalización de Panamá como centro de telecomunicaciones y que este país posea la mejor oferta en telecomunicaciones para las Américas, son subrayados por García como los principales logros de CWP, por lo que para que el mercado interno crezca estima que los nuevos operadores deben ofrecer nuevos productos y no limitarse al usufructo del mercado existente.
"Estamos hablando de solamente un 17% de penetración de la telefonía celular, cuando por ejemplo, un país como Jamaica está en el 45% de penetración", subrayó García.
Pero García apuesta por la nueva realidad del mercado panameño, y subraya la urgencia de que en el reordenamiento se establezca el proyecto de ley de servicio universal que según se sabe reposa en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Para el presidente de CWP es importante que ese proyecto de ley salga pronto, porque es el que le va a dar continuidad a muchos programas de desarrollo y no solamente a los teléfonos públicos.
García se refiere a la existencia, aun, de 130 mil familias con planes subsidiados, pero sobre todo a que la nueva ley iguala las condiciones competitivas con los nuevos operadores entrantes, "porque evidentemente nosotros seguimos teniendo ese costo y los nuevos entrantes no tienen ese peso en sus negocios".
García indica que no estamos en igualdad de condiciones porque una nueva empresa puede elegir hasta la barriada en la cual puede competir y nosotros tenemos la obligación de dar servicio a todo Panamá independientemente de si es rentable o no ese servicio.
En las últimas negociaciones los nuevos operadores han elegido los puntos de mayor rentabilidad en las ciudades de Panamá.
En tanto no se norme CWP sigue con la responsabilidad nacional, y los nuevos operadores no responderían por las áreas apartadas del país.
Para las principales autoridades de la empresa telefónica el mercado panameño sigue ofreciendo oportunidades para todos, y CWP tiene toda la disposición de negociar. No se puede hablar ni de retraso ni de monopolio, y para Yavel Francis por ejemplo, la presión colectiva deja una percepción de efecto publicitario.
José Miguel García señala que con la empresa que preside se puede negociar en lugar de presionar, y cree firmemente que todos pueden de manera conjunta hacer crecer el mercado panameño.