El Estado panameño está "negociando" con la empresa mexicana PYCSA la posibilidad que esta compañía renuncie a la construcción de la autopista Panamá-Colón y sea otra empresa la que se encargue de la ejecución de esta obra, que tiene un costo aproximado de B/.150 millones, informó el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado.
Según el funcionario, la empresa pretende renunciar a la concesión, por considerar que el cobro del peaje por el período pactado, no sería suficiente para recuperar la inversión a realizar para la ejecución de la obra.
Delgado explicó que el contrato tiene cierta "flexibilidad" y deja abierta la posibilidad de que la compañía renuncie a la construcción de la obra en el caso que considere que no sea una operación rentable.
Sin embargo, también se ha evaluado la posibilidad de que el pago por la construcción de la obra se complemente con el traspaso de tierras a PYCSA como se hizo con la empresa ICA que construyó el Corredor Sur.
En el caso que PYCSA renuncie a la concesión de la obra, se dejaría abierta la posibilidad para que el Estado consiga otra fórmula de financiamiento para la construcción de esta autopista.
De concretarse un acuerdo, habría que convocar a una licitación pública, proceso que se demoraría hasta seis meses y posteriormente la ejecución de la obra tomaría hasta 36 meses.