Al celebrar hoy, 1 de noviembre el "Día del niño y la niña" en Panamá, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) hizo un llamado a encarar con valentía la defensa de sus derechos, denunciando los abusos a los que son sometidos los niños y niñas en el país.
Más que un día para celebrar, debe ser de reflexión sobre lo que se ha logrado en favor de la infancia panameña, "hasta dónde hemos llegado y qué nos toca hacer", a nivel de instituciones, organizaciones, empresa privada y de la sociedad civil, señala una nota de prensa de este organismo al meditar sobre esta fecha.
Actualmente, la violencia doméstica representa un serio problema que afecta a la niñez del país, particularmente la provincia de Panamá, según los datos que registra el Ministerio de Salud de los casos atendidos.
De igual forma, otro problema que afecta a la niñez es la distribución de las riquezas que caracterizan a la economía panameña por su dualidad de ricos muy ricos y pobres muy pobres.
Este factor incide en que un 14.2% de los niños y niñas menores de cinco años presenten desnutrición, porcentaje que se incrementa a un 48%, en la población indígena rural. De acuerdo con este indicador, la prevalencia de desnutrición según sexo, revela que el problema es ligeramente mayor entre los niños que en las niñas.
Sobre el trabajo infantil, las estadísticas muestran que niños de entre 10 a 14 años de edad representan el 11% del mercado laboral del país.
Señala UNICEF, que no puede seguir permitiéndose que la mala distribución de la riqueza haga parecer que existen dos Panamá. Están tan llenos de sueños y fantasías, los niños y niñas que nacen en una familia que les asegura un futuro pródigo, como aquellos cuyos padres reciben menos de un balboa por día.
A fin de mejorar esta situación, UNICEF anunció la presentación el próximo 17 de noviembre del "Plan Estratégico Nacional de Acción por y con la Niñez" Panamá 2015, un instrumento que le dará al país una nueva herramienta para luchar por el bienestar de sus niños y niñas.
Con esta estrategia, Panamá se prepara para garantizar a sus hijos e hijas el acceso a una vida plena, sin que sufran por enfermedades prevenibles, alejados de flagelos como el VIH/SIDA, con acceso a la educación en cualquier punto en el que les tocó nacer, en hogares en los que reine la paz, porque sus padres pueden darles condiciones de estabilidad y armonía y con una sociedad que los protege por su principal valor... ser niños.