Juan Samudio. "Hay mucho ruido todo el día. El escándalo es insoportable y altera los nervios. Ese estruendo nos despierta en las mañanas y el fin de semana no podemos descansar".
Elsi Castillo. "Los buses pasan con música estridente. Han colocado paradas a lo largo de la comunidad y las personas no las usan, por lo que los conductores paran en todas las esquinas". Cuando hay actividades en el Cosway los buses toman el sector y pasan por todos lados sin control alguno".
Leonilda Armuelles . "Hace poco vivo en el sector, pero ya perdí la calma. No puedo siquiera mirar la televisión. Los oídos me duelen... quisiera un poco más de tranquilidad".
Matilde de Pinto. "Todos los días tengo que barrer por la cantidad de polvo que dejan los buses. Estoy perdiendo la paciencia, porque ya no puedo concentrarme ni dormir. Descansaba por las tardes y ahora es imposible".
Vilma de Camin. "Cada día el ruido es más intenso, ya no lo soportamos. Dijeron que los buses pasarían de forma provisional, pero se ha hecho costumbre. Ahora pasan de regreso, cuando antes solo era de ida hacia el interior".
El referéndum sobre la ampliación del Canal será pues una decisión en el presente para organizar el futuro. ¿Cómo visualizamos ese futuro? Pues bien eso fue lo que hizo, o intentó hacer, la Visión Nacional 2020 en 1998, cuando, entre otras cosas, se trataba de asegurar la transición a una nación administradora de su principal recurso y libre de bases militares extranjeras.
Aquel consenso logró algunos de sus principales objetivos, pero se rompió sin alcanzar metas muy importantes, que siguen en la lista de asignaturas pendientes, tales como la elevación de la calidad de vida de los panameños y panameñas, la estructuración de un sistema de integridad nacional(una lucha institucional contra la corrupción), y el mejoramiento de la administración de justicia.
El debate actual sobre la ampliación del Canal ha servido para redescubrir la necesidad de organizar el futuro, lo que es una muestra de que ese siempre será un terreno fértil para la vocación ciudadana y la acción política. El meollo de la disputa no es sobre el proyecto del Canal. La discusión es acerca de cómo organizaremos nuestro futuro y hoy la apuesta por la democracia nos convoca a trasladar la discusión hacia la sostenibilidad del desarrollo, la reorientación de la cultura y el remozamiento de una institucionalidad cónsona, no solo con los fines, sino también con los medios propios de la democracia.
El hecho de que sobre estos temas no haya referéndum no debiera hacernos olvidar su centralidad al momento de decidir el día de los comicios.