"Es ingenuo pensar que los ejércitos no representan peligro para la democracia. El peligro siempre se cierne sobre los países, sobre todo cuando estos ejércitos se asocian a la clase política de los países y a los sectores y países poderosamente económicos".
"La corrupción, la mala distribución de las riquezas son los peores enemigos y una lacra social que amenazan con acabar con la nación. Comparto las palabras del presidente Torrijos en el sentido de que la pobreza es un verdadero peligro y representa una amenaza para la democracia de las naciones".
"Tal como lo dijo el presidente Torrijos, ya los ejércitos no representan una amenaza, pero sí es un peligro el no poder atender el problema esencial que es la pobreza o el no poder darle una plaza de empleo a los miles de panameños que se gradúan todos los años y no consiguen trabajo".