La quiebra de la empresa Rasfer Internacional, S.A., declarada el pasado 24 de enero no afecta el proceso penal que se investiga por la muerte de más de un centenar de panameños, quienes ingirieron jarabes con dietilenglicol, informó el Ministerio Público.
Aseguraron que la acción legal continúa contra la gerente general, Susy Criado.
Los representantes legales de Comercial Medicom, S.A. presentaron una demanda contra Rasfer por B/ 400 millones en España, ya que entregó 46 bidones contaminados con el tóxico.
La quiebra fue declarada por el Juzgado Primero de Barcelona.