Nación

A quién le creemos en Panamá, al gobierno o a la oposición


Cada vez que se discute una disposición administrativa o un proyecto de ley salen a relucir las diferencias entre el gobierno y la oposición.
En base a los acontecimientos jurídicos que se ventilan en Panamá, sobretodo en la rama administrativa como en los demás órganos del Estado, hemos podido observar las diferencias entre el gobierno y la oposición, a tal grado que mantienen a la sociedad en un estado de incertidumbre donde se hacen la pregunta ¿A quién le creemos en Panamá, si al gobierno o a la oposición?, porque cada cual alega tener la razón.
Cuando fue acusado y separado de la Corte Suprema de Justicia, el magistrado José Manuel Faundés R., bajo los cargos en contra de la Nación y de la administración pública, la oposición de ese entonces sostenían que ello fue una maniobra política del gobierno de Pérez Balladares avalada por un sector de la Asamblea Legislativa y otros órganos del Estado, con el fin de separarlo y condenarlo como diera lugar.
Ese proceso se mantuvo lento y estancado por la presión de su defensa, familiares y amigos políticos, alegando que dicha acusación provenía de los intereses políticos y despechos personales.
Sin embargo la Honorable Asamblea Legislativa de hoy lo exonera de culpabilidad alguna, lo habilita para seguir ejerciendo su cargo de magistrado titular y el derecho a sus salarios caídos. Ello pone de manifiesto que la justicia en Panamá carece de credibilidad y camina a al par de las circunstancias políticas del momento, es decir ha sido un pase de factura política del actual gobierno con el pasado sin importarles las consecuencias y el futuro de la nación.
El gobierno y la oposición se han enfrascado en una guerra abierta de acusaciones entre sí, donde están afectando la buena marcha de la administración pública y la gobernabilidad de la nación.
En Panamá, cuando un funcionario no le conviene al gobierno, le buscan el mecanismo político para destituirlo del cargo sin importarle su idoneidad, responsabilidad y su largo período de trabajo.
Lo más lamentable de esta situación es el daño moral al acusado, al fisco nacional en lo económico al tener que pagar los salarios caídos, a la administración pública en sus funciones aparte de la burla y el irrespeto a la sociedad.
Los pases de facturas políticas entre el gobierno y la oposición vienen afectando de manera notoria la buena marcha y la gobernabilidad de la nación, debido a que cada cuál pretende vender a la sociedad el mensaje de estar diciendo la verdad, cuando en el fondo se notan los pases de facturas políticas y los despechos personales.
Es más triste y penoso aún, como la Asamblea Legislativa se convierte en instrumento de intereses al servicio de los gobiernos y no de los del pueblo, que fue quien los llevó a cubrir los asientos en el parlamento panameño.
Ojalá se llevara a efecto una ley de censura y castigo al gobierno y a los políticos que se prestan para levantar infundidos inmorales y políticos en contra de cualquier funcionario, político o persona natural, mas que nada por los efectos morales y económicos que le hacen a la patria.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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