Los trabajadores de la COOSEMUPAR se tomaron ayer las oficinas administrativas de la empresa cooperativa y del sindicato de trabajadores.
Luego cerraron las puertas del sindicato y le hicieron un llamado al secretario general Simón Lezcano, para que suspenda la huelga de hambre y retorne a las bananeras para convocar una Asamblea General, que busca dejar a un lado al sindicato y darle el paso a una empresa que salve las plazas laborales de los 2,477 trabajadores.
La decisión de cerrar las oficinas de COOSEMUPAR fue para evitar que se sacaran documentos de la empresa cooperativa, luego de que se confirmara el despido del gerente interventor, José Morales, que fue impuesto por los propios trabajadores en el mes de mayo cuando cerraron la frontera.