El empresario cubano americano, Jessie Quiroga, propietario de la empresa Aviation Service, aclaró ayer vía telefónica desde Miami que su empresa no vendió el helicóptero HP 1430 a la empresa panameña Hanta Corporation y que no conoce al propietario de la nave, el colombiano Jorge Quiroz.
No negó sus contactos con personalidades panameñas vinculadas al ramo de la aviación, sin embargo, fue enfático al rechazar la vinculación que le han hecho con el trámite de la compra-venta del HP 1430, que se fue al fondo del mar el 18 de febrero frente a las costas de Río Hato.
A pesar de que la Dirección de Aeronáutica Civil ha reiterado firmemente que desconoce a los propietarios del helicóptero y el hermetismo de las autoridades al tratar el tema, Quiroga advirtió que la DAC debe tener en sus registros el nombre de los compradores y los vendedores de la aeronave.
Quiroga se mostró sorprendido que lo hayan vinculado a esta transacción y adelantó que la próxima semana vendrá a Panamá para aclarar esta situación, aunque dijo que "le hubiera gustado participar en la venta, porque su negocio es vender".
La compra y venta de aparatos aéreos es algo público y se debe conocer por el número de series y de tramitación, sin embargo, en Panamá no se ha podido establecer la propiedad del aparato, sostuvo.
Agregó que algún banco de Panamá tiene que haber dado el financiamiento para la compra de este aparato.
Manifestó que el valor del helicóptero varía de acuerdo con la clase de equipos sofisticados que posea y cada extra que pueden costar cerca de los 100 mil dólares.
Como ejemplo, citó que sólo el piloto automático de un helicóptero Bell 407, tiene un costo estimado de 200 mil dólares, por lo que este difícil establecer en propiedad el valor de la nave hundida.
Por otro lado, la Compañía Internacional de Seguros, intermediaria local de la empresa aseguradora, está esperando el informe que rendirán los especialistas de Air Claims, quienes estuvieron en Panamá para conocer detalles del accidentes.
El piloto del helicóptero HP 1430 accidentado el domingo 18 de febrero, José Reyes, podría ser sancionado con una multa y, dependiendo de los resultados de la investigación que lleva adelante Seguridad Aérea de la Dirección de Aeronáutica Civil, estaría sujeto a la cancelación de su licencia.
De acuerdo con fuentes consultadas, cuando el piloto Reyes abrió su plan de vuelo al momento de despegar de Punta Mala, reportó que tenía combustible para una hora y 15 minutos de vuelo, pero la emergencia que lo obligó a acuatizar sucedió 35 minutos después.
Debido a esa razón se desestimó que el accidente se haya producido por falta de combustible como aseguraron otras voces de la DAC.
Afirmó que el HP 1430 tenía al día sus registros de inspección, cuya responsabilidad directa es de la empresa propietaria, en este caso Hanta Corporation y que la DAC extiende una certificación de operatividad basada en dichas inspecciones anuales.