Nación

Rama de árbol le fractura cráneo a menor


Colón. La infante Karin Erenia Espinoza, de un año y medio, residente en el corregimiento de Cativá, se encuentra recluida en el Hospital del Niño en estado de coma, después que el fin de semana le cayera en la cabeza una rama de un árbol, fracturándole el cráneo e hiriendo a dos niños más.
Como resultado de este accidente también resultaron lesionados los niños Nairobi Hernández, de 8 años y su hermanito Eduardo Hernández, de 5, quienes sufrieron fracturas en la pierna izquierda y en el brazo izquierdo, respectivamente. Todos residen en la barriada el Progreso de San Martín, en Cativá.
Arquímedes Espinoza, tío de la menor grave, lamentó que pese a todos los esfuerzos que han realizado, no les han cortado el peligroso árbol, que cada día amenaza a los moradores del sector.
"Hemos gestionado con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para que se corte el árbol y hasta la fecha no otorgan el permiso para derribarlo, pues, además, debemos solicitar un permiso con Elektra Noreste para que no se afecte el tendido eléctrico", señaló.
Por su parte, Lorena Fábrega, vocera de Elektra Noreste informó que si las familias están en peligro la empresa no estaría en desacuerdo con que se corten sus ramas, utilizando la seguridad necesaria, y siempre que tengan el permiso de ANAM.
Eduardo Hernández, padre de los niños Nairobi y Eduardo, señaló que debió dejar su trabajo para correr al Hospital Manuel Amador Guerrero para ver a sus hijos. "Estamos muy preocupados porque al igual que la pequeñita, nuestros hijos pudieron estar peor" afirmó.
Hernández hizo un llamado a las autoridades para que no esperen un muerto para cortar el árbol, ya que todos corren peligro. "Si tuviéramos las herramientas lo cortamos nosotros mismos", expresó.
En las oficinas de la Constructora y Promotora Inmobiliaria (COHISA) se preparaba una queja sobre la publicación registrada en este diario el pasado 18 de noviembre que de forma coincidencial llegó a la redacción la misma mañana del segundo viaje a Coclé.
El momento era propicio. Todas las partes involucradas serían confrontadas con respecto a los detalles descritos en la nota.
En el documento, firmado por el arquitecto José Manuel Horna, supervisor de obras de COHISA, se expresa la disconformidad de la compañía por la fotografía aparecida en portada donde se lee el logo de la constructora.
"Las fotos que aparecen en la portada y en las páginas interiores son de Río Hato en donde existe una fuente de material selecto que ha sido utilizada por años para rellenos en el área", subraya.
En efecto, la retroexcavadora les pertenece y no lleva a cabo trabajos en el Río Chico ni fue alquilada a la comuna de Antón.
Por lo contrario, el equipo se alquiló a un "subcontratista que se encontraba extrayendo material para proyectos en el área de Farallón". Eso dice la queja.
Agrega, "dicha fuente es conocida, tanto por las autoridades municipales como por la ANAM, quienes son los que regulan y suministran los permisos para la extracción".
Antonio Jiménez es el subcontratista citado en la nota de COHISA.

De lo dicho por el representante de la compañía se puso en conocimiento de inmediato a las autoridades de ANAM y MICI, justo cuando se observaba el área de extracción.
Lo primero que fue aclarado es que esa fosa ha sido tema de discusión, más de una vez, con el municipio. "Como son terrenos que no están cercados la gente cree que son "tierra de nadie" así que entran y extraen material selecto sin ningún control", explicó Pérez.
Por su parte, el ingeniero Juan Jaén, de ANAM, negó que esta institución haya emitido algún permiso para esta extracción. "Debió tener el aval nuestro para efectuarse, consecuentemente es ilegal".
No obstante, añadió, en un momento dado, de cumplirse con los requerimientos establecidos, se podría conceder la autorización respetando el procedimiento pertinente, incluso sería posible remediar algunos problemas generados por la extracción indiscriminada.
Jaén fue uno de los funcionarios enviados al área después de la alerta de El Panamá América. Recuerda que aquel día la máquina ya no estaba pero todo indicaba que había sido retirada hace poco tiempo.
Estaban claros en que ANAM y MICI no habían permitido la excavación, faltaba aún consultar al alcalde de Antón, a quien encontramos en su despacho a eso de la 1:00 de la tarde.

Aristides Rodríguez, la máxima autoridad del distrito de Antón,fue enérgico en sus declaraciones. "Si yo hubiera emitido algún permiso para extracción en ese sector no hubiera ido a inspeccionar apenas me enteré y así lo hice".
Lo expresado por COHISA en el documento enviado a nuestro redacción era desconocido por Rodríguez, por lo que tradujo la acción en una evidente "evasión de impuestos municipales".
Adelantó además que tanto el arquitecto supervisor de obras de la compañía, que firma la nota, como el subcontratista citado por ésta, serían llamados a la Alcaldía de Antón, con lo que los ingenieros de ANAM y MICI mostraron su anuencia.
Ya en Panamá se consultó al arquitecto José Manuel Horna de COHISA. Confirmó, en principio, que se trataba de su subcontratista, quien "nos dijo que tenía todos sus permisos".
El subcontratista, Antonio Jiménez, con quien se conversó vía telefónica, dijo que "el día que estaba la retroexcavadora allá se estaba empezando a remover el material no para Farallón sino para un área en Río Hato".
"¿Y los permisos?", preguntamos, a lo que Jiménez responde "bueno... ese permiso yo lo tenía que tramitar ese día porque todavía no había movilizado camiones. Cuando usted estuvo por allá el hombre de la "retro" se asustó y se fue para COHISA, así que lo poquito que removió se quedó allí".
Dijo también que "hasta el momento todo el mundo ha extraído material de allí, con o sin autorización. Yo no estoy diciendo que lo vaya a hacer sin permisos, sólo que tenía que desplazarme a solicitarlos".
Reiteramos entonces "¿cuándo la retroexcavadora fue encontrada allí usted no había tramitado el permiso?" y Jiménez contestó "estaba en eso"...
Lo anterior, el ingeniero Pérez del MICI, ya lo había advertido. "La gente lo que hace es venir jueves y viernes a remover y los sábados y domingos, cuando no trabajamos, meten los camiones y se llevan el material".
Al consultar nuevamente a Horna, de COHISA, aclaró que "ese material que él estaba extrayendo no era para nosotros. Lo llamé subcontratista porque es una persona que uno conoce. Nosotros no tenemos nada que ver con él en ese asunto. Tiene razón debimos referirnos a él como un cliente".

 

fecha edicion
old id
138277
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América