LA construcción del Palacio de la Bahía, el edificio de 97 pisos que prometía ser uno de los rascacielos más altos de Latinoamérica, se apagó.
La obra fue suspendida luego que Ingeniería Municipal detectó mediante una inspección, que los planos aprobados para construir los cimientos del edificio habían sido violados.
Para que los trabajos de construcción de este edificio se puedan reanudar, la empresa promotora o el dueño del proyecto tendrá que entregar un nuevo plano con las modificaciones y las nuevas especificaciones, informó ayer el director de Ingeniería Municipal, Jaime Salas.
Aparentemente, este proyecto no cumplió con las especificaciones técnicas y los planos aprobados por Ingeniería Municipal, sino que utilizó otro sistema, que cambió las secciones de acero y los muros pantallas, que se usan en la fundación.
Además, dejó en evidencia que el edificio no contaría con los sistemas de seguridad necesarios.
Lo planteado por Salas no coincide con los señalamientos que hizo la semana pasada el promotor de la obra Adolfo Olloqui, quien resaltó que el proyecto era "irrealizable, inviable e imposible de construir", a pesar que tiene un diseño hermoso y artístico.
Estos comentarios, provocaron la reacción inmediata de expertos en la materia , que dicen que el empresario quería especular con el valor del terreno. Esto fue negado por Olloqui.
La compañía constructora ha pagado B/.42 mil en concepto de multas por violaciones a órdenes municipales.
El empresario se comprometió a reconocer los derechos de los inversionistas que compraron departamentos, que oscilan entre 500 mil y un millón de balboas.
Existen otros proyectos que siguen su construcción como Los Faros de Panamá y el Ice Tower.
Rascacielo no despega de la tierra
El edificio se construiría con una inversión proyectada en B/.160 millones.