El Salón de Oro del Museo Reina Torres de Araúz reabrió sus puertas ayer, luego de haber permanecido cerrado desde mediados de febrero cuando fue blanco del denominado "Robo del Centenario".
En la reapertura, el director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Pablo Barrios, señaló que ya está reforzada la seguridad del Salón de Oro y que confía plenamente en que jamás volverá a suceder un acto tan bochornoso que lesione a la Patria.
Las mejoras en la seguridad del Salón de Oro consisten en un incremento de personal para la vigilancia, cámaras de vídeo, sensores de movimiento y un nuevo sistema de apertura para la bóveda.
Para la seguridad del Salón de Oro se asignó un guardia y una persona que va a estar observando las cámaras de vídeo. En el acto se agradeció a las entidades de seguridad del Estado y se otorgó una placa de reconocimiento al fiscal primero de circuito, Arquímedes Sáenz; al delegado de la Fiscalía Auxiliar, Ronier Ortiz y a Franklin Contreras, de la Policía Técnica Judicial (PTJ), entre otros
Las colecciones de oro precolombino constituyen un tesoro nacional, que refleja las más antiguas tradiciones artísticas y culturales de cualquier país latinoamericano, manifestó Barrios. Las piezas arqueológicas de oro recuperadas son testimonio de un arte tallado en miniatura y representan un valor único, invaluable e irreversible.
Entre las piezas que se encuentran en el Salón de Oro, aunque no en su totalidad, está un maniquí conformado con una banda de oro martillado en la cabeza con aretes y narigua de collares con cuentas de oro grande en el pecho, brazaletes en los brazos y antebrazos y anillos.
Todas las piezas son originales y se exhiben en conjunto para representar cómo se ataviaban los caciques y hombres antes de una batalla. Las piezas de este maniquí es posible que tengan más de mil años de antigüedad. Las piezas que están en exhibición fueron creadas por indígenas, en oro puro de 24 kilates y son desde aves y pendientes hasta pectorales que ostentaban los caciques como símbolo de poder.
Cada una de las piezas arqueológicas que están en exhibición son auténticas, las cuales fueron elaboradas en un proceso de cera perdida que consistía en hacer un primer molde que se fundía en oro y luego se reemplazaba en cera. Barrios invitó a todos los panameños a visitar el Salón de Oro, en donde ya está nuevamente en exposición la histórica colección.