La audiencia por el homicidio de la estadounidense Toni Grossi se realizará mañana en el Segundo Tribunal de Justicia, bajo la ponencia del magistrado, Joaquín Ortega.
En este caso, los imputados son Debra Ann Ridgley, compatriota de Grosssi, Didier Osorio y Camilo Castro.
Sin embargo, estos dos últimos de nacionalidad colombiana se mantienen prófugos de la justicia.
El fiscal cuarto superior, Adolfo Pineda, quien llevó las investigaciones por parte del Ministerio Público, señaló que existen los elementos contundente que incriminan a estas personas en el asesinato.
Agregó que en el caso de los prófugos está a la espera de la respuesta por parte de las autoridades colombianas para determinar si conocen el paradero de ambos imputados, además hay una alerta que ha sido divulgada a través de Interpol.
La norteamericana fue asesinada el 9 de abril de 2007.
Su cadáver fue hallado desmembrado y calcinado en una maleta que luego fue abandonada en un lote baldío en Río Abajo.
El fiscal explicó que Grossi radicaba en Panamá por razones meramente comerciales, porque se dedicaba a los bienes raíces y hospedó en su apartamento a Ridley.
Dijo que producto de eso se facilitó el ingreso al inmueble de los colombianos, quienes junto con Ridley cometieron el hecho de sangre.