Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ), la Fiscalía Auxiliar, representantes de la Iglesia Católica y dos testigos realizaron ayer una inspección ocular en el antiguo Cuartel de los Pumas de Tocumen, como un primer paso para reanudar los trabajos de excavación en busca de los restos de personas asesinadas durante la dictadura militar.
Edwin Wald, representante de los familiares de los desaparecidos, dijo que la diligencia, en la que no se permitió la presencia de la prensa, contó con la participación de un nuevo testigo que alega que existe más de una veintena de cuerpos sepultados en ese lugar y que todos pertenecen a opositores al régimen militar.
Explicó que incluso a los representes de los familiares no se les informó de la ejecución de la inspección.
Afirmó que exigirán a las autoridades el inicio inmediato de las excavaciones para intentar ubicar el resto de los cuerpos allí sepultados.
Trascendió que la Iglesia Católica se ha comprometido en correr con los gastos de las excavaciones y que se ha solicitado la participación de paleontólogos argentinos en los trabajos de ubicación de los cuerpos, ya que éstos tienen amplia experiencia en estas labores.
Se informó que las excavaciones se reanudarán a principios del próximo año, luego que los testigos hayan dado la ubicación aproximada de las fosas con la intención de que exista un mayor grado de certeza al momento de realizar los trabajos.
También se descartó el uso de retroexcavadoras en las labores de búsqueda, ya que se usarán equipos de la Escuela de Física de la Universidad de Panamá, capaces de ubicar objetos bajo la superficie de la tierra.