Cruda realidad. Más de 600 personas, de día o de noche, buscan el sustento en el vertedero sanitario de Cerro Patacón.
Gilberto Callender acude alvertedero desde hace 23 años: "No hay suficientes empleos y para lo que hay no calificamos", dijo, y se entristece, al ver a mujeres y niños entre la basura, porque cree que en Panamá la situación debería ser diferente.
La pobreza está en todas partes. Hasta se esconde debajo de los puentes. Usted lee este diario hoy y quizás mañana se convierta en la sábana de varios indigentes de la ciudad.
La Alcaldía de Panamá indica un aumento en esta población silenciosa. Para el 2005 eran 2,030 y hasta el mes de septiembre 2,081.
Son víctimas de sus errores, pero son reflejo de la crisis social. Juan, Marcos y Luis son el rostro de este grupo. Ellos luchan por salir adelante. Trabajan, a su manera, pero les resulta difícil. Para comer se alimentan de sus inquietas y frágiles vecinas, las palomas.