El procurador de la Nación, José Antonio Sossa, rechazó una petición para anular la sentencia proferida contra el exlegislador del PRD, Mario Miller, quien fue condenado por un juez a dos años de prisión e inhabilitación de funciones públicas.
La decisión del procurador Sossa se presentó a raíz de un recurso de casación presentado por la defensa del exlegislador, quien en la actualidad corre para el mismo cargo por el Partido Cambio Democrático (CD).
Según Sossa, no existen méritos para cambiar de opinión en cuanto a la instrucción sumarial realizada por el fiscal primero de circuito, Manuel Sucari, ya que durante la audiencia éste presentó evidencias suficientes sobre la implicación del político en los delitos que se le imputaban.
Durante la instrucción sumarial, Miller permaneció detenido en la sede de la Policía Nacional hasta la conclusión de la audiencia, tras la cual fue puesto en libetad por haber permanecido bajo detención por casi la totalidad de la pena impuesta.
La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia deberá emitir concepto en los argumentos presentados por el procurador Sossa y por los defensores del Mario Miller, para determinar si procede o no el recurso de casación de la sentencia proferida por el Juzgado Décimo Penal.
Por otro lado, Sossa reveló que no existe ninguna institución fuera del Ministerio Público para practicar escuchas telefónicas y advirtió que quien esté realizando este tipo de actividades debe ser sancionado por la autoridad correspondiente.
Dijo que la ley faculta al Ministerio Público a efectuar escuchas telefónicas en los casos relacionados con el tráfico de drogas y aclaró que fuera de este aspecto, no existe ninguna legislación que autorice esta práctica.
Reveló que su despacho en muy contadas ocasiones ha ordenado la práctica de las intervenciones telefónicas y que en ellas se ha apegado a las normas fijadas por la ley de manera estricta.