El administrador de la Autoridad de la Región Interoceánica, Ricardo Anguizola, informó ayer que más de cuatro organizaciones ambientalistas han sido incorporadas al análisis del estudio de impacto ambiental para la construcción de Punta Pacífica, proyecto que promueve la empresa Ingenieros Civiles y Asociados (ICA), y rechazó el sitio donde la empresa transnacional piensa colocar la lama que extraerá de la Bahía de Panamá.
Indicó que la Fundación de la Universidad de Panamá, el Smithsonian, la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y CLIMA trabajarán en el análisis del estudio de impacto ambiental sobre este proyecto.
Detalló que próximamente se reunirán con ICA para analizar la propuesta que han presentado sobre el sitio donde colocarán la lama que extraerán de la bahía, para empezar a efectuar el relleno.
Advirtió que el problema radica en que la lama podría contaminar las playas de Coronado, Taboga, Chame y Veracruz, que son sitios netamente turísticos.
Puntualizó que en los próximos días citará ante esta institución a los representantes de ICA para que expliquen los pormenores del relleno sobre la bahía para edificar las tres islas con una dimensión de 35 hectáreas.
Argumentó que es cierto que este proyecto fue aprobado por la anterior administración, pero corresponde a la actual, garantizar que este contrato cumpla con las disposiciones legales y estas islas no ocasionen un daño futuro al país.
"Queremos garantizar que no se utilicen técnicas desconocidas, sino que la empresa detalle si en algún otro lugar realizó obras similares y la exactitud de esta obra tanto en materia ambiental como de ingeniería", acotó Stanziola.
Sustentó que reevaluarán cuál es la técnica de construcción, por lo que ICA deberá explicar en qué se basa para desarrollar tres islas sobre el mar.
Apuntó que esta revisión no significa la paralización del proyecto, sino que la administración de Mireya Moscoso quiere garantizar la transparencia del mismo y que no represente un peligro futuro para el país.
En los últimos días del mes de agosto, el pasado gobierno autorizó el relleno de estas 35 hectáreas y otros proyectos que deben ser revisados por la nueva administración de la ANAM.
El arquitecto y urbanista, Marcelo Narbona, denunció que las dos gigantescas islas que pretende construir la empresa mexicana ICA-Panamá, en pleno mar, frente al sector de Punta Paitilla, constituyen un "exabrupto urbanístico" que no puede pasar desapercibido por los ciudadanos y actuales gobernantes.
En un análisis del impacto que tendrían estas obras en el contorno geográfico de la ciudad y la bahía de Panamá, Narbona, señaló que estas islas, de longitudes aproximadas de 600 y 750 metros de largo y entre 120 a 200 de ancho, que representan unas 20 hectáreas, afectarán la integridad del mar y le quitarán la vista del horizonte a miles de ciudadanos, en especial a los que residen en Punta Paitilla.
Como ciudadano y urbanista, se opone a que parte del Corredor Sur sea pagado con rellenos producto de la construcción de las islas, en lugar de encontrar soluciones que no duelan tanto a la ciudadanía que se preocupa por la preservación del ecosistema.