Nación

Reclaman acciones de empresas portuarias


Un grupo de extrabajadores de la Autoridad Portuaria Nacional (APN) solicitó al pleno de la Asamblea Legislativa la aprobación de un proyecto de ley mediante el cual se les otorgue hasta un 10% de las acciones de las empresas que manejan los puertos de Balboa y Cristóbal.
Los exfuncionarios primero piquetearon en los alrededores del Palacio Justo Arosemena, sede del Organo Legislativo, y luego se les otorgó cortesía de sala para que plantearan sus requerimientos ante los legisladores que en ese momento participaban en la sesión plenaria.
José Sánchez, vocero de los extrabajadores, planteó que la Ley Marco de la Privatización establece que al momento que se privatiza una institución, los trabajadores tienen derecho a recibir hasta un 10% de las acciones en la cual laboraba.
Indicó que los demás casos de las privatizaciones, se otorgó el porcentaje de las acciones que les correspondía a los trabajadores, pero al momento que se otorgó la concesión de los puertos, no se hizo y por eso el reclamo de los extrabajadores de esta institución.
Estas personas que trabajaban en la desaparecida APN, institución estatal que tenía a su cargo el manejo de los puertos y fue privatizada en el pasado gobierno, reclaman un porcentaje de las empresas que en la actualidad tienen la concesión para administrar los puertos.
Sánchez dijo que este reclamo ya lo han planteado ante la Procuraduría de la Administración, institución que les ha manifestado que tienen derecho a reclamar el pago de sus acciones.
El dirigente de los extrabajadores de la desaparecida APN expresó que están conscientes de que este reclamo les puede tomar mucho tiempo, pero es una lucha de la cual no van a desistir, porque consideran que es un derecho que tienen y al que no pretenden renunciar.
Pobreza de discurso y carencia de argumentosEn este sentido quienes adversan al PRD deben descubrir que recurrir al pasado es cada vez menos conveniente cuando el presente y el futuro se muestran promisorios por parte del propio PRD, además de que, cada vez más, le dice menos a las necesidades de las nuevas generaciones. Tienen que curarse del tortícolis político que les impide mirar correctamente hacia delante, tienen que descubrir que las campañas negativas, por no hablar de las sucias y las sorpresivas a última hora, corren un alto riesgo de rebotar en contra, como pasó en 1994, cuando a pocos días de la contienda electoral despertaron al país con la expectativa de unas vídeo cintas que iban a ser determinantes en contra de la opinión de preferencia de Pérez Balladares; y como pasó este año, cuando exactamente el mismo error cometieron a pocos días de las elecciones, al querer involucrar a Martín Torrijos con supuestos escándalos. Lógicamente poca credibilidad podrían generar, y el desespero afectó a los propios acusadores. Las campañas sucias y negativas tienen el riesgo altísimo de rebotar en contra de quien las emite y nótese como su generador después de haber sido escogido legislador con más de 20,000 votos en su circuito en 1999, ahora salió con medio cociente, ni siquiera obtuvo la mitad de los votos que había sacado en las elecciones anteriores. Casi se queda, y eso que era un legislador estrella.
Finalmente, en consideración a los resultados electorales, vale la pena indicar que, a excepción de lo que ocurrió en 1989 (en condiciones muy peculiares), la elección presidencial de 2004 es la que registra la mayor distancia entre el ganador y los demás competidores. Hay un mandato claro. El triunfador no solamente obtuvo la preferencia con relación a la Presidencia de la República, sino que la obtuvo también en el escenario legislativo en donde su alianza controla más de la mitad, y en cuanto a las alcaldías y representaciones de corregimiento, también logró cuotas mayoritarias.
Pese al discurso cargado de acusaciones contra el PRD y su candidato, en torno a la dictadura, los militares, etc., el votante entregó una enorme cuota de poder a un sólo liderazgo, con lo cual se demuestra lo distante que está aquel discurso de la realidad política y social de los panameños de ahora.
Ciertamente este triunfo despierta muchas alegrías, pero también abre paso a preocupaciones, porque este voto homogéneo exige un altísimo grado de responsabilidad por parte de quienes hoy día son triunfadores. Los votantes han entregado un cheque en blanco con capacidad para que los triunfadores firmen y para que descuenten de él todos los recursos, expectativas y esperanzas que el Estado y la población tienen para los próximos cinco años. Es decir, de esta o se sale amado o se sale odiado. Quiera Dios que para beneficio de todos los panameños y todas las panameñas el nuevo gobierno, las nuevas autoridades elegidas o nombradas en los distintos órganos del Estado y en las distintas instituciones puedan construir la Patria Nueva que han propuesto.


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155162
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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