Frustración con la justicia es lo que sienten cerca de 200 ex trabajadores del grupo Casa de la Carne, quienes no han podido cobrar más de medio millón de balboas, como parte de sus prestaciones laborales por el cierre de varias sucursales de esta compañía en el 2001.
Franklin González, secretario general del Sindicato Industrial Nacional de Trabajadores de las Compañías de Servicio, Supermercados, Casas Mayoristas y Minoristas de Víveres de Panamá, recordó que en el 2001 los propietarios de Casa de la Carne vendieron dos de sus sucursales, lo que motivó el despido injustificado de sus empleados.
Desde esa época, los trabajadores interpusieron querellas penales en la Personería Tercera para demostrar que Casa de la Carne hizo un "acto simulado y fraudulento", al crear varias empresas en donde traspasaron todos sus bienes para evitar el pago.
González aseguró que las sentencias judiciales han sido falladas a favor de los trabajadores, y que pese a ello, los jueces de trabajo no se atreven a practicar la diligencia de secuestro.
Los trabajadores han intentado reunirse con ejecutivos del grupo Mangrafor, en reiteradas ocasiones, pero ha sido infructuoso.
Al momento de cerrar sus sucursales, argumentando problemas económicos, el grupo Casa de la Carne ni siquiera notificó al sindicato de esta medida, violando algunas disposiciones laborales, según González.
Panamá América intentó conversar con directivos del grupo, pero no fue posible.
Reclamo millonario a Casa de la Carne
La empresa cerró sus puertas en el año 2001 aludiendo problemas económicos.