Una huelga de hambre de 48 horas decretaron las reclusas de la Cárcel de Mujeres de Colón, en demanda de que se les conceda libertad condicional a las que cumplieron las dos terceras partes de su condena, la agilización de sus procesos legales y la asistencia médica.
Con pancartas en las paredes y cercas del centro penitenciario, las internas denunciaron que sus casos se mantienen estancados en los tribunales y que no se les permite que sus abogados las visiten en la cárcel.
Las detenidas exigen además la presencia de un médico en el penal, la reparación de las instalaciones y la reducción del hacinamiento.
La directora provincial de Corrección, Xiomara Jiménez, dijo que la responsabilidad de atender los reclamos de las reclusas corresponde al Organo Judicial y no al Ministerio de Gobierno.
Informó que sólo 14 de las detenidas tienen derecho a libertad condicional por haber cumplido las dos terceras partes de sus condenas. Añadió que en el penal existen 63 detenidas, de las cuales 25 están condenadas, la mayoría por delitos de narcotráfico.
Según Jiménez, la condición del penal ha mejorado en los últimos meses. Añadió que luego de una huelga que efectuaron las reclusas, se instaló una cocina permanente en la cárcel de Cristóbal y se mejoraron las estructuras, que presentan un gran deterioro por los cerca de 80 años de existencia que tienen.
Señaló que una de las internas recibió su libertad ayer, pero sus compañeras no la dejaron salir del centro penitenciario por la huelga que mantienen.