Una extensa historia delictiva mantenía el reo Erick Gómez, de 28 años, quien el pasado jueves fue asesinado de 11 puñaladas dentro de las instalaciones de la cárcel pública de la ciudad de David. Su prontuario inicia cuando, producto de un intento de homicidio, ingresó al centro penitenciario de David. Estando allí, el 27 de febrero 1998 se registró una reyerta en donde perdieron la vida tres reclusos por heridas con arma blanca, en cuyos hechos se vinculó a Gómez.
Más tarde logra salir en libertad para involucrarse nuevamente en hechos delictivos. Esta vez en el distrito de Barú, cuando en un baile público asesinó a dos individuos con arma de fuego. En esa ocasión Gómez resultó herido en uno de sus brazos con un machete, pero a pesar de la investigación logró fugarse por espacio de un mes, no obstante, se logra su captura en el mismo sector.
El 29 de noviembre ingresa otra vez a la cárcel pública de David, sin embargo, por los múltiples problemas que enfrentaba con los demás detenidos luego de algunas semanas es trasladado a la estación de Policía de Bugaba.
Estando allí y burlando la presencia policial, Gómez logró evadirse el 27 de marzo en horas de la tarde. Los agentes se percataron del hecho minutos más tarde e iniciaron la búsqueda por el sector y después de varias horas se logró dar con su paradero en el área de Jacú, momentos en que iba a bordo de un bus comercial de la ruta David Frontera.
Nuevamente Gómez es remitido a las instalaciones de la cárcel pública de David, pero el fantasma de los problemas con los demás reclusos le perseguía. Por ello se le traslada, esta vez, a la estación policial del distrito de Renacimiento, en donde permaneció hasta el día de su muerte.