La primera promoción de 43 internos del Centro Penitenciario de Tinajitas que aprobaron los cursos de soldadura, chapistería, ebanistería, construcción y sastrería, en el Centro de Formación y Desarrollo del Adolescente (CEFODEA), se efectuó ayer en el patio de este reclusorio.
"Este diploma es la alternativa de buscar trabajo en una sastrería, construcción, etc., lo que uno aprende siempre le sirve en la vida", manifestó el presidente del Club Rotario Panamá Sur, Gonzalo De la Guardia, al hacer uso de la palabra en la ceremonia de graduación.
Según De la Guardia, la gente en la vida "necesita de oportunidades" para enfrentarse a los retos que la sociedad impone.
Previo a De La Guardia, durante la invocación religiosa, el sacerdote Juan Carlos Cabrera, de la Pastoral Carcelaria, felicitó a los que aprobaron los cursos, recordándoles que el ocio es negativo.
"Mano dura no sirve para nada, queremos mano profesional", sentenció el prelado, al destacar la importancia de la rehabilitación de las personas que están privadas de libertad.
CEFODEA se encuentra ubicado en las instalaciones del Centro Penitenciario de Tinajitas.
Tiene como propósito capacitar para el trabajo a los adolescentes que se encuentran bajo medidas socioeducativas del Régimen de Responsabilidad Penal (Ley No. 40) y en riesgo social.
Esta primera promoción forma parte del convenio de Cooperación sostenido por el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia; el Ministerio de Gobierno y Justicia; y el Club Rotario Panamá Sur.
El coordinador de los cursos por el Club Rotario, Ignacio Lasa, comentó que hay que quitar el estigma de que el que ha delinquido ya no se puede regenerar.
"Ustedes (los reclusos graduados) van a demostrar en las empresas que eso es mentira, ya que tienen un certificado avalado por 3 ministerios y el Club Rotario", expresó Lasa.
En el acto también estuvieron presentes Marcos Rentería, del Sistema Penitenciario Nacional; y la directora de CEFODEA, Caribdis de Filós.