El oficial del Cuerpo de Bomberos de Panamá, Luis Rodríguez, explicó que las abejas africananizadas son peligrosas por lo que se debe tener cuidado y seguir recomendaciones como: mantenerse lo más alejado posible del panal, no encenderles fuego, no hacer mucho ruido, ya que no les gusta.
Además, no tirarles objetos y menos tratar de atraparlas, así como mantener a los niños alejados.
De acuerdo con Rodríguez, hay personas muy sensibles al veneno y una simple picadura puede matarlos. En las reacciones graves hay constricción del tórax, dificultad respiratoria y cianosis, hinchazón local masiva, pérdida de la conciencia, emisión involuntaria de heces, orina y sialorrea.
Es cierto que estas abejas son muy peligrosas, pero son utilizadas para extraer su miel.
Los apicultores no sólo han de ir bien protegidos, sino que tienen que usar vapores de nitrato de amonio, anestesiándolas o incluso matándolas por medio del fuego.
A veces las anestesian de noche para transportarlas a lugares más alejados donde no constituyan un peligro, explicó Rodríguez.
Según Rodríguez, las abejas africanizadas no sólo producen miel, ya que elaboran la cera a partir de glándulas especiales que están situadas en las partes laterales del abdomen y el producto es masticado y mezclado con fluidos de las glándulas cefálicas. Las obreras consumen 20 libras de miel y producen una de cera.