El Presidente de la Asociación Verde de Panamá (ASVEPA), Gabriel Despaigne Falconett, recomendó la reubicación de las instalaciones del Servicio Marítimo Nacional (SMN), para que en la Isla de Naos puedan construirse miradores y áreas de recreación pública para que la sociedad panameña pueda disfrutar de los bienes que fueron devueltos con la transferencia del Canal a Panamá.
En una nota dirigida a la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), en la que cuestiona las normas de circulación y uso de la Calzada de Amador, el presidente de ASVEPA, señala que éstas constituyen, en su fondo y forma, una innecesaria y excesiva medida contraria al momento histórico que viven los panameños, quienes quieren disfrutar de los bienes devueltos a Panamá.
Señaló que es necesario reformular el concepto de seguridad de esas instalaciones, propuesto por la ARI, porque tiende al continuismo de los puntos fuertes de control utilizados en instalaciones militares, que son contrarios al espíritu de recuperación soberana y democrática de las áreas de la ex Zona del Canal.
Este patrón de seguridad es excluyente, segregante y trae malos recuerdos y presagios, porque la población panameña teme haber cambiado a "unos amos extraños por otros locales", manifestó Despaigne Falconett.
Por ello propuso una nueva figura de seguridad pública, abierta y participante, en la que el ciudadano sienta que se le da protección y no que se le hostiga o limita su libertad.
En su nota, el presidente de ASVEPA consideró correcta la limitación de la velocidad y el acceso de vehículos, sin embargo, dijo que esta medida puede afectar a los restaurantes ubicados en la Calzada, por lo que podría contemplarse una modificación, que permita el referido ingreso en un horario de 7:00 p.m. a 12:00 medianoche.
En cuanto al horario indicó que no debe existir limitación en el uso de este bien que dejó de ser un área militar para convertirse en una zona de uso y disfrute público.
Por ello recomendó que estas medidas sean corregidas y enriquecidas para que se pueda transformar la Calzada de Amador, y se convierta en un área de uso público, abierta, libre, democrática y adecuadamente reglamentada.