La Fiscalía Primera de Circuito indagó ayer a Hendly Barret, a quien se le decomisaron 285 piezas de oro y cerámica del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, que ahora se presume fueron sustraídas el mismo viernes 14 de febrero cuando los funcionarios aún se encontraban en sus instalaciones.
Una fuente ligada a las investigaciones reveló que Barret se negó a cooperar con las autoridades y ha mantenido silencio desde su captura, que se produjo en el restaurante Niko"s Café de calle 50 y ha requerido asistencia legal.
También se informó que ayer, durante la reconstrucción de los hechos, realizada en el museo, la Fiscalía ha establecido que de acuerdo con las versiones dadas por los funcionarios detenidos, el hurto de las piezas se produjo el mismo viernes 14 y que las piezas le fueron entregadas a Barret en un parque cercano.
De acuerdo con las nuevas evidencias, la bóveda de acceso a la Sala de Oro en donde se encontraban las piezas se mantuvo cerrada durante ese día y ello pudo permitir a quienes sustrajeron las piezas, desmontar los vidrios sin ser molestados.
En la diligencia participaron los funcionarios del museo Acela Rodríguez, Fany Maldonado, Anarkalis Paredes, Adrián Cedeño, Axel Ponce y Ariel Arrocha., quienes debieron explicar al fiscal Arquimedes Sáenz todas las actividades realizadas por ellos el 14 de febrero.
Tras la diligencia que se extendió por espacio de siete horas, el fiscal Sáenz aseguró que se busca con exactitud determinar las actividades desarrolladas por los implicados y establecer el posible grado de participación.
Durante las pesquisas se ha determinado que algunos de los implicados estuvieron el domingo 16 en las inmediaciones del museo en lo que se presume fue una visita para determinar si el hurto había sido descubierto.