Los residentes del gran edificio Canavaggio ya no tendrán que preocuparse más por las goteras, malos olores y mal estado de sus apartamentos, ya que muy pronto terminará la reparación de esta gran trampa de muerte.
Más de 30 voluntarios del corregimiento de Curundú laboran en la construcción del edificio, ubicado en la Avenida Nacional, el cual es habitado por alrededor de 80 familias.
La remodelación de este enorme edificio se ha dividido en dos etapas, y la primera es la de limpieza, recolección de basura y remoción de pintura. Dentro de esta primera fase se a reconstruirán los balcones viejos.
Además, se cambiará todo el techo de la estructura, se demolerán paredes y pisos y se reacondicionarán los baños, pasillos, plomerías y se cambiará todo el sistema eléctrico de este gran inmueble. Con estos trabajos se benefician las primeras 45 familias.
En cuanto a la segunda etapa de remodelación, se harán en los cuartos de las familias restantes, donde se realizarán trabajos de reconstrucción y remodelación.
La gerente de proyectos de el Ministerio de Vivienda, Roxana Campos, indicó que la reconstrucción de la vivienda tomará alrededor de un año.
Además, se espera contar con un de departamento de legal, para recibir e interponer la queja a las corregidurías y aplicarles las multas a las personas que violen la resolución 23 del 3 de octubre de 1991, por el cual se adopta la declaración universal de los derechos de los animales, proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Reconstruyen su hogar
Así como la Casa Rosada, las autoridades pretenden rescatar este edificio que con el paso de los años se ha convertido en una trampa de muerte.