La Contraloría de la República decidió ayer no separar de sus cargos al rector Virgilio Olmos y a varios profesores de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI) responsables de irregularidades patrimoniales estimadas en B/.100 mil.
La decisión fue asumida tras una reunión en la Contraloría en la que participaron el viceministro de Finanzas, Eduardo Quirós, el contralor, estudiantes y administrativos de la UNACHI. Los involucrados, cuyos nombres no fueron revelados, se comprometieron a pagar con sus salarios la suma involucrada en la lesión patrimonial más los intereses.
De acuerdo con el contralor, Alvin Weeden, la UNACHI se vería afectada si la Contraloría hubiera ordenado la separación de los funcionarios, debido a que el dinero no sería recuperado. "Las labores de la universidad deben continuar con sus autoridades existentes que se han comprometido a corregir lo que no estuviese bien", dijo.
Señaló que tanto el Ministerio de Economía y Finanzas, la Contraloría, estudiantes y directivos de la UNACHI han llegado a la conclusión de que los problemas presupuestarios de la universidad se motivaron por deficiencias administrativas internas.
"Hemos tratado de esclarecer que la UNACHI se tiene que manejar dentro de un régimen de respeto a las leyes presupuestarias, de eficiencia administrativa y de transparencia en todos los actos relacionados con el patrimonio de la entidad", señaló.
Precisó además que el rector y los altos funcionarios de la universidad se han comprometido a nombrar una comisión de fiscalización y de propiedad administrativa para que se corrijan todas las deficiencias en la UNACHI.