La denuncia de la desaparición de las computadoras del Centro Regional Universitario de Colón, no cayó en oídos sordos.
Las computadoras estaban despareciendo y lo más extraño era que ni siquiera los vigilantes se daban por enterado que entraban en horas de la noche al laboratorio de informática y se las hurtaban.
La información que se tenía de la presunta participación de los llamados gatos de casa, no fue muy lejos, ya que se investiga a un trabajador de ese centro educativo donde se les encontró evidencias en sus residencias.
Bartolomé Agüero, Jefe de la policía confirmó la participación de un funcionario del departamento de seguridad de esta casa de estudios, al que le encontraron dos computadoras con sus láminas que decían Universidad de Panamá, Por favor no quite esta placa.
Estos equipos fueron los últimos que se hurtaron en diciembre del almacén donde habían levantado la puerta con martillo y otros implementos pero a pesar que había seguridad no escucharon nada.
Para suerte de la policía el sujeto no le había quitado la placa de propiedad de la Universidad y así encontraron los equipos, y ya no había forma de evadir la responsabilidad delictiva.
Desde agosto del año pasado los estudiantes que se quejaban de los hurtos.