Transcurridas más de dos horas de su ponencia en la Jornada de Actualización Empresarial, y bromeando sobre su apariencia longeva, Eduardo Cadavid, director de Aguas de Empresas Públicas de Medellín, volvió a reiterar su preocupación ante la necesidad de preservar el recurso agua. Con 22 años en Empresas Públicas de Medellín, Cadavid se mostró complacido en ser parte de una empresa pública que maneja sus activos tan bien o mejor que cualquier otra empresa privada.
Usted habla con mucho orgullo de Empresas Públicas de Medellín, ¿por qué lo hace?
Porque es una empresa pública sumamente eficiente, que considera las necesidades del ser humano, máximo en el tema de agua que conlleva necesidades de acceso. Tenemos presente que el agua no se puede reemplazar, como se reemplaza la electricidad o el gas. En síntesis, esta empresa es un contraejemplo de que todo lo privado es bueno.
Atendiendo a casi cuatro millones de personas, ¿manejan planes de concienciación?
Hay muchos programas al respecto, tendientes a que las personas comprendan que consumir más agua de lo debido no es señal de desarrollo, de pronto es una señal de subdesarrollo y de falta de conciencia con el medioambiente. Mientras menos agua consuma un usuario, menos esfuerzos hay que hacer en construcción de infraestructuras, potabilización y distribución.
¿Qué otro tipo de campaña promocionan?
Recuerdo la que se hizo hace como dos o tres años, en la cual promovíamos el llevar a la ciudadanía a que nos reportara las fugas.
Lo que decía la campaña (era) “cada gota de agua potable que se pierde nos duele” y aparecía un niño llorando. Con esta campaña la gente comprendió un poco.
La morosidad, ¿cómo la manejan?
Hay varias cosas, la empresa tiene reglamento de condiciones favorables para que las personas cuando entren en morosidad puedan recuperarse.
Con el agua hay una situación especial porque las personas necesitan seguir viviendo.
En Medellín hay un programa que se llama mínimo vital, para que aquellas personas que están en condiciones de pobreza extrema puedan conseguir una cantidad mínima de agua.
¿Manejan algún otro tipo de programas?
Estamos incursionando en un sistema novedoso que es conocido como el sistema prepago de agua, ya lo tenemos en el servicio de energía eléctrica.
Hemos encontrado que quienes consumen con el sistema prepago, ahorran casi el 25%, esto se ha dado en el sistema de electricidad y podría darse en el sistema de agua.
¿Fue invitado por el BID para que Panamá copie su modelo de gestión?
Realmente estoy aquí para contar, en nombre de la empresa, lo que es un modelo de trabajo que fue hecho y que creemos está en el camino adecuado.
Lo poco que he escuchado de lo que está haciendo Panamá fue de parte del propio ministro durante el foro.
¿Existe conciencia en cuanto a la responsabilidad social en el tema del agua?
Básicamente damos a las personas un mensaje en el sentido de responsabilidad que debe tener cada uno con ese bien que es el agua. Las personas deben cuidarla, protegerla y defenderla, desde las cuencas y los propios nacimientos mismos.
En esto hay que persistir y nunca desistir, hay que mantener el mensaje para que las personas poco a poco vayan entendiendo, y sobre todo, hay que educar a los niños en el tema ecológico.
Hay quienes abogan porque el agua se distribuya de forma gratuita, ¿qué piensa?
Si los países fueran inmensamente ricos podrían regalar el agua, pero no lo son.
Ojalá pudiéramos tener programas de responsabilidad social empresarial que dieran a las personas que necesitan, aquello que realmente necesitan.
Muchas personas, no lo digo por Panamá, lo digo por Colombia, piensan que eso se les debe regalar, que tienen el derecho de usarlo como quieran, pero la plata para eso tiene que salir de alguien y sale generalmente de los impuestos.
¿Se debería penalizar el robo de agua?
El robar el agua es un delito, hay quienes no solo la roban para su consumo, sino que la roban para sacar provecho. En Colombia eso es reconocido como delito. Se denomina robo de infraestructura y defraudación de fluido.
¿Qué hace falta en Panamá con el tema agua?
Creo que el ciudadano panameño debe reflexionar si en realidad es rico en agua o no, qué tanta agua cree que puede consumir y cuál es su compromiso con las generaciones futuras. Panamá se va a seguir desarrollando, creciendo, igual que Colombia, y habrá que darle agua potable y alimentar a más personas.
Mientras menos agua consume una persona, más agua habrá para todos y de forma más eficiente se podrán abastecer las necesidades de todos.
- Eduardo Cadavid
- Director de Agua, Empresas Públicas de Medellín (EPM)
- Nacionalidad: Colombiano
- Edad: 52 AÑOS
- lABOR: EXPERTO EN AGUA
- LIBRO ACTUAL: LEE “Elogio de la Lentitud” de Carl Honore.