Los más de 288 delitos sexuales reportados por la Policía Técnica Judicial (PTJ) hasta el mes de abril de este año no son reflejo de la realidad, que es peor.
Lo anterior demuestra que, pese a que Panamá dio un paso significativo en la lucha contra la explotación sexual comercial de niños y adolescentes, con la aprobación de la Ley 16 del 31 de marzo de 2004, aún urgen medidas más estrictas.
Sin embargo, especialistas en el tema indican que aún hay poca experiencia en la aplicación de la legislación y algunos opinan que debe ser reformada por lo leve de las sanciones que se imponen.
En Panamá, según informes de la PTJ operan redes internacionales vinculadas en la distribución de pornografía infantil a través de la Internet.
Ana Cajar, jefa de la sección de Delitos Sexuales de la PTJ, explicó que se emitió una alerta roja por el caso de Aguadulce, donde jóvenes posaban en fotografías pornográficas. Se cree que los sujetos que se dedican a vender imágenes de supuestos menores desnudos manteniendo actos sexuales, pertenecen a una red que tiene a Panamá como centro de operaciones.
Para la investigadora, los casos de delitos sexuales han escandalizado a la sociedad, debido a que se está haciendo eco de la problemática, divulgándolos a través de los medios de comunicación social y denuncias a las autoridades competentes.
Recuerda que, en casos de pornografía con menores o jóvenes, estos últimos son explotados pagándoles una cantidad mínima por este tipo de trabajo, llevándose, quienes lucran, grandes sumas de dinero al comercializar las imágenes o fotografías a nivel internacional.
Red de pornografía infantil en Panamá
El número de delitos sexuales aumentó dramáticamente. Delincuentes internacionales usan Panamá como centro de operaciones.