La Fuerza Aérea Colombiana dijo que sus operaciones de búsqueda de dos helicópteros privados robados esta semana en Panamá, y que se supone ingresaron a territorio de Colombia, han sido hasta ahora infructuosas.
"¿Quién los tiene?, no lo sabemos", dijo el comandante de la fuerza aérea, general Fabio Velasco.
"Hemos estado buscando, ayer hicimos un reconocimiento aéreo para tratar de ubicarlos y no fue positivo".
Hablando con reporteros en una instalación militar a las afueras de Bogotá, Velasco dijo que la institución ha dispuesto vuelos de patrullaje en la zona fronteriza con Panamá para ubicar los aparatos, pero "no lo logramos".
Por su parte, el comandante de las fuerzas militares, el general Fernando Tapias, afirmó que se investiga si una nave avistada ayer en un sector del noroeste colombiano y otra detectada en la zona fronteriza con Panamá corresponderían a los helicópteros robados el pasado 2 de noviembre.
DESCARTAN ATAQUES
En tanto, una fuente oficial informó en Panamá que una aeronave similar a una de las robadas fue vista en la población de San Pedro, cercana al Darién.
Agregó que otras dos aeronaves, una avistada en el Departamento de Córdoba y otra vista en la zona fronteriza con Panamá son investigadas tanto por el Ejército colombiano como por la policía panameña.
La fuente, experta en el tema, explicó que los helicópteros robados no pueden ser artillados, por lo que se descarta que vayan a ser utilizados para atacar cuarteles del Ejército colombiano.
También un experimentado piloto del Servicio Aéreo Nacional (SAN) confirmó que estos helicópteros no pueden ser artillados con armas pesadas, ya que deberían ser modificados y reforzados, pero que sí pueden llevar armas livianas que le servirían de poco a los irregulares en un enfrentamiento con unidades del Ejército del vecino país.
Según la versión de las autoridades panameñas, los dos aparatos fueron alquilados por una empresa de turismo para trasladar a un grupo de seis personas desde la capital panameña hasta una playa en la costa atlántica de ese país.
Un número no determinado de sujetos armados, simulando ser turistas, abordaron las naves cuando éstas hicieron una escala en su trayecto y poco después, los pilotos fueron obligados a descender en la isla de Kuadule, en el archipiélago de Kuna Yala, donde fueron bajados los tripulantes y pasajeros, quienes retornaron por la tarde a la capital panameña. El director de la policía panameña, Carlos Barés, ha dicho que la participación de guerrilleros colombianos era tema de investigación debido a testimonios de pasajeros en torno a que los hombres se identificaron como rebeldes de este país y que tras el robo las naves marcharon supuestamente rumbo a territorio colombiano.