El exmagistrado del Tribunal Electoral (TE), Guillermo Márquez Amado, aseguró que las nuevas reformas electorales con miras a las elecciones del 2004 serían imparciales y poco claras, al postergarse para el próximo año la discusión de las reformas.
Manifestó que en materia electoral, las leyes que rigen los procesos electorales deben aprobarse en frío y no al calor de un proceso electoral de que se avecina.
"Es evidente que hay algunos indicios de que el tema electoral se va calentando y uno de esos ejemplos es el reciente encuentro entre el excandidato presidencial Alberto Vallarino y la presidenta de la República, Mireya Moscoso, que se suponía estaban distanciados y los pronunciamientos de posibles alianzas", enfatizó.
Las normas electorales, dijo, no deben aprobarse cuando los legisladores están pensando en qué es lo que va a ocurrir, sino cuando se está lejos del proceso electoral, para que se aprueben como deben ser y no como lo que ellos quieren que sea. "Por eso es conveniente que las reformas propuestas sean llevadas lo más pronto por el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa", opinó el exmagistrado Márquez Amado.
Aseveró que el retraso de la discusión de las reformas podría tener mucha afectación a una futura ley. "Hay normas que amplían términos en materia de elecciones y hay otras que restringen términos y si los partidos que están predominando en la Asamblea en estos momentos consideran que eso les resulta inconveniente para efectuar sus alianzas, son capaces no de adoptar las leyes en virtud de lo que es necesario, sino de lo que le es conveniente". Eso, señaló, distorsiona lo que debe ser un ordenamiento jurídico electoral.